Aumenta la cifra trágica

Un manifestante y un transportista de Venezuela mueren

Miles de manifestantes que se oponen al gobierno del presidente Nicolás Maduro participan en una concentración en el este de Caracas

CARACAS, Venezuela (AP).- Dos personas murieron ayer como consecuencia de incidentes violentos en los estados de Carabobo y Táchira; mientras miles de personas se concentraron en Caracas para marchar a favor o en contra del gobierno.

Un manifestante y un transportista murieron baleados durante incidentes violentos separados que se registraron en Carabobo y Táchira, informaron ayer las autoridades.

Argenis Hernández falleció ayer en un centro médico del municipio San Diego del estado centro costero de Carabobo tras ser baleado en un incidente que se registró en esa localidad, indicó el director de Relaciones Institucionales de la alcaldía, Asdrúbal Farfán.

Hernández recibió un disparo de bala en el abdomen durante una discusión anteayer por la tarde con un motociclista, que se molestó por el bloqueo de una calle y disparó contra el joven, según informó el alcalde encargado del municipio de San Diego, Pablo Domínguez.

En tanto, el conductor, identificado como Wilfredo Rey, murió ayer por un disparo en la cabeza que recibió anteanoche durante supuestos ataques de grupos oficialistas contra viviendas de opositores que se mantienen en protestas callejeras desde hace más de un mes, señaló el alcalde encargado, Sergio Vergara.

Grupos oficialistas

Vergara indicó que supuestos grupos oficialistas, conocidos como “colectivos”, atacaron con armas de fuego algunas barricadas de San Cristóbal, cuyas vías permanecen bloqueadas desde hace semanas.

“Llegan directamente a atacar, o sea, no ejecutan ninguna labor de recolección (de barricadas) sino directamente llegan a disparar con gases lacrimógenos, con perdigones (balas de goma) e incluso con armas de fuego”, señaló.

La Fiscalía General no emitió de momento declaraciones sobre los incidentes ocurridos en San Cristóbal y el municipio San Diego.

En medio de esos incidentes, un joven también resultó herido por disparo de arma de fuego y se encuentra en una “situación delicada”, precisó el funcionario, quien agregó que aún no han podido saber si hay otros lesionados debido a que “los mismos colectivos y la Guardia Nacional, cuando intentan llevar los heridos a los centros asistenciales, tratan de evitar que sean atendidos por los médicos”.

Muertes

En las violentas protestas que se han presentado en Caracas y otras ciudades han fallecido 30 personas, entre ellas cinco guardias nacionales. También han dejado 486 heridos y 1,700 arrestados, de los cuales sólo permanecen detenidos 121.

En Caracas, miles de personas se dieron cita en marchas separadas, sea para apoyar al gobierno del presidente Nicolás Maduro y rechazar actos violentos de manifestantes opositores o en contra de las autoridades.

Universitarios y opositores, esencialmente de clase media, han protagonizado desde febrero protestas callejeras por la galopante inflación, que alcanzó en febrero una tasa anualizada de 57.3%, el desabastecimiento de bienes básicos y la creciente criminalidad.

Maduro califica las protestas como un plan de la oposición para promover un golpe de Estado. Esta es la primera crisis grave que afronta desde que asumió el gobierno en abril de 2013, luego de la muerte del presidente Hugo Chávez.

“Esta derecha venezolana es eminentemente golpista y trata de horadar la democracia”, dijo Maduro unos minutos antes de ir a recibir a sus simpatizantes que marchaban por Caracas. El gobernante dijo el viernes, durante un acto con empresarios en el palacio de gobierno, que las protestas callejeras de las últimas semanas han dejado daños materiales por unos “10,000 millones de dólares”, según reseñó la Agencia Venezolana de Noticias. El bloque oficialista, que ganó por amplia mayoría las elecciones municipales de diciembre, se mantiene cohesionado en medio de la crisis política y económica que enfrenta el país. En medio de la situación tensa, Maduro ha contado con el apoyo de la Asamblea Nacional, que es controlada por el oficialismo, el Poder Judicial, y las fuerzas armadas.




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