Alcanza a clínica de Leipzig escándalo sobre transplantes de órganos
Por Olga Borobio
BERLÍN (Notimex).— El escándalo de corrupción en la asignación de transplantes de órganos en Alemania alcanzó hoy la Clínica Universitaria de Leipzig.
El diario local Suddeutsche Zeitung filtró este miércoles la información de que los datos de 37 pacientes que necesitaban un transplante de hígado –de un total de 182 entre 2010 y 2011– fueron manipulados con el fin de evitar la lista de espera.
La historia siguió un guión que Alemania ya pudo observar en distintas ocasiones en los meses pasados: tanto en la clínica de Ratisbona como la de Gotinga terminaron bajo investigación por hechos parecidos.
Tras el descubrimiento de las irregularidades, el director del centro de transplantes de Leipzig tal y como dos médicos adjuntos fueron suspendidos de sus cargos para permitir las investigaciones.
El director de la clínica universitaria, Wolfgang Fleig, reconoció los hechos en una entrevista al diario Suddeutsche Zeitung. “Esto es para mi un resultado aterrador. Siempre presumí con seguridad de que seguíamos un procedimiento conforme a las reglas”.
En los casos precedentes, las investigaciones llegaron a demostrar que los médicos responsables habían sido pagados para falsear los diagnósticos de los pacientes con tal de convertirlos en casos urgentes.
Precisamente este aspecto está siendo investigado ahora también en Leipzig. Frente a las evidencias, Fleig admitió que “no puedo poner la mano en el fuego de que no haya fluido dinero” de manera ilegal.
El escándalo fue descubierto tras los controles realizados por el Colegio Alemán de Médicos y por la Asociación de Cajas de Seguros Médicos. En particular fue el aumento exponencial del transplante de hígados lo que despertó sospechas.
Tras las nuevas revelaciones se reavivaron las peticiones para una nueva reglamentación del proceso para acceder a transplantes de órganos, tanto por parte de políticos como exponentes del sector salud.
En los meses pasados se confirmaron más de 30 casos criminales en Gotinga, y hasta 40 en Ratisbona, en todas las ocasiones se habían manipulado los datos de los pacientes en lista de espera.
La Fundación alemana de Protección para el Paciente exigió al gobierno federal acciones rápidas y pidió concretamente la creación de una comisión parlamentaria que se ocupe del caso.
El vicepresidente de la fracción parlamentaria de la Unión Conservadora, Johannes Singhammer, denunció además un aumento de la inseguridad en los pacientes. “Creo que se puede percibir una creciente inseguridad en la sociedad”, dijo.
No sólo los pacientes perdieron confianza sino también los donantes, según datos publicados después de los casos de Ratisbona y Gotinga, ya que se registró un preocupante retroceso de las donaciones a raíz de lo ocurrido.
A pesar de la extensión del escándalo y del ruido causado, una portavoz del ministerio de salud intentó minimizar el asunto en declaraciones al canal de televisión ARD y aseguró que se trataría de ‘casos aislados’ y no de un problema del sistema.