Raúl Castro visita la capilla ardiente de Mandela

El presidente cubano, Raúl Castro, presenta sus respetos ante el ataúd del expresidente sudafricano Nelson Mandela en la capilla ardiente instalada en Union Buildings, en Pretoria.- (EFE)

PRESTORIA (EFE).- El presidente de Cuba, Raúl Castro, visitó hoy en Pretoria la capilla ardiente en la que reposa el féretro con los restos de Nelson Mandela.

Trajeado y con una corbata de riguroso luto, Castro se detuvo ante el ataúd durante unos segundos e hizo una ligera inclinación de cabeza en señal de respeto por Mandela.

El presidente cubano iba acompañado de la comitiva de su país, en la que destacaba el canciller, Bruno Rodríguez.

Castro rindió tributo al expresidente sudafricano el pasado martes en el servicio religioso oficial celebrado en el estadio FNB de Johannesburgo, adonde acudieron miles de personas, entre ellas un centenar de jefes de Estado y de Gobierno.

En un emotivo discurso, el líder cubano ensalzó entonces a Mandela como “un ejemplo insuperable para América Latina y el Caribe”, que “avanzan hacia la unidad y la integración”.

“Recuerdo su entrañable amistad con Fidel”, dijo Castro, en referencia a su hermano, quien mantuvo una relación de afecto mutuo con Madiba, como se conoce popularmente al antiguo estadista sudafricano en su país.

La capilla ardiente abrió hoy por segundo día en los Union Buildings de Pretoria, sede del Gobierno de Sudáfrica, donde miles de ciudadanos podrán seguir despidiéndose del expresidente.

El féretro está emplazado en un patio bajo un arco instalado en el anfiteatro de la sede gubernamental, custodiado por cuatro militares ataviados con uniforme de gala de color blanco.

La capilla ardiente reabrirá mañana por última vez, antes de que los restos de Mandela sean trasladados el sábado a la aldea de Qunu (este de Sudáfrica), donde el expresidente pasó su infancia y donde pidió ser enterrado

Ya el domingo, Nelson Mandela recibirá sepultura en un sepelio al que asistirán miles de personas.

Madiba falleció hace una semana a los 95 años en su domicilio de Johannesburgo, tras una larga convalecencia por problemas respiratorios.




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