Protestas en Bangui dejan dos muertos y varios heridos

BANGUI (EFE).- Al menos dos personas murieron y varias resultaron heridas hoy en una manifestación en Bangui, en la que se vivieron momentos de tensión entre las fuerzas internacionales y los manifestantes, que protestaron contra la ola de violencia desatada en los últimos días en la capital de República Centroafricana (RC).

Miles de personas participaron esta mañana en esta marcha para pedir la dimisión de la presidenta interina, Catherine Samba-Panza, y la retirada de las tropas de Burundi de la Misión de la Unión Africana en la República Centroafricana (MISCA).

“Exigimos la dimisión de la presidenta interina y de su Gobierno. Este equipo no ha hecho nada para conseguir la paz y la cohesión social”, dijo a Efe un manifestante.

Otro de los participantes en la protesta denunció que las tropas de Burundi son “cómplices de los extremistas musulmanes, que ayudan a matar a los centroafricanos”.

Durante el acto, los manifestantes levantaron barricadas, quemaron neumáticos e interrumpieron el tráfico de la capital, por lo que la MISCA actuó para dispersar a la multitud.

Por el momento, se desconocen las circunstancias en las que murieron los dos manifestantes.

La protesta se produjo después de que el pasado miércoles 17 personas murieron y otras 27 fueron secuestradas en un ataque con granadas y armas ligeras contra una iglesia en Bangui, donde 9.000 desplazados internos habían encontrado refugio, según la ONU.

“No sabemos quiénes son. Se cree que han podido ser los (milicianos musulmanes del grupo) Séléka, pero aún no han reivindicado la autoría. Lo que sí sabemos es que están fuertemente armados”, dijo el misionero español en Bangui, Agustín Cuevas, a través de un comunicado sobre la situación en la capital.

Un día después del ataque a la iglesia, se produjo un saqueo en la única mezquita del barrio cristiano de Lakouanga.

“En memoria de las víctimas de estos tristes acontecimientos, voy a declarar tres días de duelo nacional en todo el territorio nacional y las banderas ondearán a media asta”, dijo la presidenta del país en un mensaje de radio.

En un comunicado conjunto, la MISCA y la misión “Sangaris” -amparada por la ONU- señalaron que “la fuerza internacional va a reaccionar con la mayor determinación” y que se desplegará un importante dispositivo en la capital para detener la ola de violencia.

La República Centroafricana sufre una espiral de violencia protagonizada por milicias musulmanas, partidarias del exgrupo rebelde Séléka, y cristianas, las denominadas “Anti-Balaka”, desde el pasado diciembre.

La coalición Séléka, compuesta por cuatro grupos rebeldes, se alzó en armas en el norte del país en diciembre de 2012 al considerar que el entonces presidente, Bozizé, no había respetado los acuerdos de paz firmados en 2007.

La capital, Bangui, fue tomada en marzo de 2013 por la entonces coalición rebelde Séléka, que asumió el poder en el país tras la huida del derrocado Bozizé.

Al final del pasado año, las milicias cristianas “Anti-Balaka” se alzaron contra los partidarios de Séléka, y contra la población musulmana en general, en represalia por los abusos cometidos por los rebeldes durante los meses que estuvieron en el poder.

Un frágil Gobierno de transición controla formalmente el país desde el pasado mes de enero.




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