La violencia se dispara en la ciudad de Malakal

La violencia se dispara en la ciudad de Malakal

Varios soldados de Sudán del Sur hacen guardia en Mvolo, Sudán del Sur. Los rebeldes de Sudán del Sur aseguraron hoy haber tomado la ciudad de Malakal.- (EFE)

YUBA (EFE).- La situación de seguridad se agravó en las últimas horas en la ciudad sursudanesa de Malakal, en disputa entre las tropas gubernamentales y los rebeldes, lo que ha obligado a Médicos Sin Fronteras (MSF) a suspender sus actividades.

Residentes de Malakal, capital del Estado petrolero de Alto Nilo, y un portavoz rebelde dijeron a Efe que la urbe está en manos de los insurgentes, aunque las autoridades siguen insistiendo en que no han perdido su control total y que prosiguen los combates.

Los leales al exvicepresidente sursudanés Riak Mashar, acusado de la intentona golpista del pasado diciembre, dominan desde ayer Malakal, según algunos vecinos refugiados en una sede de la ONU ubicada en las afueras de la urbe.

Estos testigos señalaron que los responsables gubernamentales locales abandonaron la población y que los combatientes rebeldes atacaron a los civiles de forma indiscriminada, lo que causó un gran número de muertos.

Por su parte, un portavoz de los rebeldes, Johannes Musa, dijo a Efe por teléfono que las fuerzas leales a Mashar controlan la mayoría de las zonas del Estado de Alto Nilo, incluida Malakal.

Musa agregó que sus fuerzas entraron a la zona de Adrael, donde se encuentran algunos campos de crudo, y se dirigen a otras áreas petroleras como la de Malut, además de a la ciudad estratégica de Al Rank, fronteriza con Sudán.

Sin embargo, las autoridades reiteraron hoy que no han perdido el control de Malakal, aunque el portavoz del Ejército, Phillip Aguer, reconoció que no tienen contacto desde la víspera con el mando militar.

El responsable de Información del Estado de Alto Nilo, Phillip Jeben, explicó a Efe en una comunicación telefónica desde fuera de la ciudad que los choques entre los dos bandos continúan y que la ciudad no está bajo el control total de los rebeldes.

Esta situación y el ataque y saqueo a dos de sus instalaciones ha forzado a MSF a suspender sus actividades en Malakal, según informó ayer la organización en un comunicado.

El director general de MSF, Arjan Hehenkamp, expresó su preocupación porque esta decisión deja a “miles de personas sin la necesaria atención sanitaria y quirúrgica”.

Debido al aumento de los ataques contra la población civil, hace tan solo dos días los efectivos de MSF tuvieron que atender a 80 heridos, y desde el pasado 13 de enero a cerca de 200 personas.

La responsable adjunta de la unidad de Emergencias de MSF, Llanos Ortiz, denunció en un vídeo “el deterioro progresivo de la situación en la última semana” y que grupos criminales han empezado a saquear viviendas y a asesinar a civiles.

Esta semana al menos 200 personas murieron ahogadas, la mayoría mujeres y menores, cuando trataban de huir en barco de Malakal por miedo a los combates.

Las negociaciones de paz entre Gobierno y rebeldes en Adis Abeba han acordado parte de los detalles de un alto el fuego, si bien persisten otros puntos de fricción como las condiciones para ponerlo en marcha.




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