Jacob Zuma asegura que mejoras en su casa son por seguridad

JOHANNESBURGO (EFE).- El presidente sudafricano, el polígamo Jacob Zuma, aseguró hoy que una de sus esposas fue violada dentro de su residencia de la localidad de Nkandla, al tratar de explicar las polémicas reformas realizadas en el complejo con dinero público y justificadas en necesidades de seguridad.

“Debido a algunas cuestiones, se requería más seguridad. Mi casa fue quemada dos veces y unos delincuentes entraron y violaron a mi mujer cuando yo aún estaba en el Gobierno provincial (de la región oriental de KwaZulu-Natal, donde se encuentra Nkandla)”, explicó Zuma en un encuentro con periodistas.

Zuma fue miembro del Gobierno regional de KwaZulu-Natal, de donde es originario, en la segunda mitad de los años noventa.

En un informe hecho público este mes de marzo, la Defensora del Pueblo, Thuli Madonsela, cifró en más de 15 millones de euros el gasto de las obras, y pidió a Zuma que devolviera al Estado el dinero destinado a construir en el complejo de Nkandla infraestructuras que no están relacionadas con la seguridad.

Entre ellas, el documento citaba un establo para vacas, un corral para pollos, una piscina y un anfiteatro.

En respuesta al “Informe Madonsela”, el mandatario ha encargado un segundo análisis de la reforma a la Unidad de Investigaciones Especiales (SIU), que ya ha comenzado a investigar por posible conducta impropia a 15 funcionarios públicos.

Candidato a la reelección por el gubernamental Congreso Nacional Africano (CNA) que lidera, Jacob Zuma es el favorito indiscutible en las elecciones generales que Sudáfrica celebra este miércoles, pese a que escándalos como el de Nkandla podrían rebajar el apoyo de dos tercios del electorado del que goza el CNA.

Zuma, de 72 años, fue acusado de violación en 2005, cargo del que fue absuelto un año más tarde en un mediático juicio.

Convencido seguidor de la tradición zulú, el presidente sudafricano se ha divorciado dos veces, está actualmente casado con cuatro esposas y tiene 21 hijos




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