Al Shabab prohíben usar internet en teléfonos móviles

NAIROBI  (EFE).- La milicia radical islámica Al Shabab, afiliada a la red terrorista Al Qaeda, prohibirá el uso de internet en teléfonos móviles en Somalia, informaron hoy los medios locales.

Al Shabab dio 15 días de plazo a las firmas de telecomunicaciones para que cesen el suministro de internet en móviles y renuncien a la inminente introducción de servicios de banda ancha mediante el cable de fibra óptica, según un comunicado emitido por la milicia.

“Cualquier compañía o individuo que sea descubierto ignorando el llamamiento será considerado un colaborador del enemigo”, se indica en la nota.

Al Shabab, que controla buena parte del centro y el sur de Somalia, advierte también de que se darán “los pasos necesarios” contra los que incumplan su orden en aplicación de la ley islámica.

Los radicales, que no aclaran cómo impondrán la prohibición en un territorio que no dominan en su totalidad, argumentan que la utilización de internet en los teléfonos celulares ejerce “efectos adversos en la moral de la población musulmana de Somalia”, que puede ser “espiada”.

Los fundamentalistas, que anunciaron en febrero de 2012 su unión formal a Al Qaeda, lucha supuestamente para instaurar un estado islámico de corte wahabí en Somalia.

Las tropas multinacionales de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM), el Ejército somalí, las Fuerzas Armadas etíopes y varias milicias progubernamentales combaten a Al Shabab, la milicia fundamentalista islámica dominante desde 2006.

Aunque las tropas aliadas arrebataron en 2012 a los radicales su mayor bastión, la ciudad costera sureña de Kismayo, los terroristas aún controlan casi todo el centro y el sur de Somalia, donde el frágil Gobierno del país no termina de imponer su autoridad.

La milicia alcanzó una gran notoriedad internacional el pasado septiembre, cuando se atribuyó el asalto al centro comercial Westgate de Nairobi, que causó al menos 72 muertos (incluidos cinco terroristas), según las cifras oficiales.

Somalia vive en un estado de guerra y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, lo que dejó al país sin un gobierno medianamente efectivo y en manos de milicias radicales islámicas, señores de la guerra y bandas de delincuentes armados.




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