Un foro “contracorriente”

Testimonios enla Marista sobre la vida religiosa

El jueves 23 pasado se realizó en la Universidad Marista la mesa pánel "La vida religiosa, una opción de vida", en la que fueron foristas el hermano marista Eduardo Brondo González, la novicia Bertha Cecilia Coello Cabrera, la madre María Rosaura González Casas, ambas teresianas; el hermano marista Adelson Sanon y el moderador Antonio Buenfil Guillermo, director de Pastoral y Desarrollo Comunitario

“La verdadera vocación religiosa es la que responde al llamado de Dios y se encuentra con Él en el servicio a los más necesitados para ser plenamente feliz”, manifestó Eduardo Brondo González durante su participación en la mesa pánel “La vida religiosa, una opción de vida”.

El jueves 23, en la Universidad Marista de Mérida, se realizó este foro, fuera de lo común, contracorriente, informa la institución en un comunicado de prensa.

En el evento, 150 alumnos de diversas licenciaturas e ingenierías escucharon, durante más de hora y media, los testimonios de cuatro personas que eligieron ir contra lo que es tendencia hoy día.

“En una ocasión, nos indicaron: De este lado, la gente normal. Del otro, los religiosos”, recordó el marista Adelson Sanon. El religioso, originario de Haití, participó junto con su hermano Eduardo, la madre María Rosaura González Casas y la novicia Bertha Cecilia Coello Cabrera, ambas teresianas en la mesa pánel.

Los foristas “muy mujeres y muy hombres”, como los presentó Antonio Buenfil Guillermo, director de Pastoral y Desarrollo Comunitario, expusieron su vida y trabajo, y, en un ejercicio inédito de introspección, recordaron cómo eligieron la vida religiosa.

“Tu vida es única. Haz lo mejor que puedas con ella”, invitó a los universitarios la hermana María Rosaura, vicaria provincial y directora del Colegio Teresiano.

Truchas río arriba

El hermano Lalo Brondo fue quien puso por primera vez el término contracorriente sobre la mesa. Él considera que los que optan por la vida religiosa son como “truchas, batallando río arriba”.

El mundo actual lo rigen tres “pes”: poder, placer y poseer. “La vida religiosa propone, en lugar del poder, obedecer; en lugar del placer, el amor pleno, y en lugar del poseer, la pobreza”, dijo Lalo Brondo González.

“Pobreza, que no se debe entender como miseria, sino como la oportunidad de compartir”, apostilló Antonio Buenfil, moderador del foro.

La madre María Rosaura coincidió con el hermano Lalo al decir que en esta época el materialismo manda y lo espiritual parece relegado a segundo, o tercer plano.

Adelson, Lalo, María Rosaura y Bertha Cecilia recordaron que escucharon el llamado a la vida religiosa cuando se encontraban en silencio. Entonces, en la ausencia del ruido, supieron con exactitud el camino que debían -y querían- tomar, el camino a contracorriente.

Organizadores y público coincidieron al final del evento que es importante conocer todas las opciones vocacionales, “incluso las que van contracorriente, las que están en la frontera y acompañan procesos de vida tan importantes como la educación en el caso de los maristas y las teresianas”.

El hermano Lalo Brondo consideró que, en lo que se refiere a la vida religiosa hay mucha desinformación, faltan modelos que inviten a los jóvenes a acercarse y, también, muchas personas que han dado un anti testimonio.

“Pero no se puede generalizar”, invitó. “La verdadera vocación religiosa es la que responde al llamado de Dios y se encuentra con Él en el servicio a los más necesitados para ser plenamente feliz”.

Los universitarios que asistieron al foro provenían de diversas carreras y siempre mantuvieron su interés en la charla.

De un vistazo

Sintonía

“Este ejercicio va en sintonía con el cambio que está impulsando el papa Francisco”, aseguró Antonio Buenfil, moderador de la mesa pánel “La vida religiosa, una opción de vida”, quien recordó la emotiva, enriquecedora reunión que la comunidad marista universitaria tuvo con monseñor Jorge Carlos Patrón Wong antes de su partida a Roma para ocupar un cargo en la Curia romana.

Foro exitoso

Gran parte del éxito del foro fue la cercana actitud que mostraron los participantes, jóvenes de edad y alma. Por ejemplo, todos sonrieron cuando el hermano Adelson recordó que, hace varios años, “una chica me veía con insistencia, hasta que se atrevió a preguntarme: ‘¿Tú eres religioso?’. Yo le contesté que sí. ‘¡Qué desperdicio.!’, me contestó”.




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