Suculenta vianda teatral con Silvia Kater y Analie Gómez
La represetación número 50 de “Suculento Festín” de Silvia Keter junto a la actriz Analie Gómez, en el teatro Felipe Carrillo Puerto
Un banquete de teatro, canto, música y baile resultó la representación número 50 de “Suculento Festín”, divertida obra de carácter ligero salida de la fina cocina literaria de Silvia Kater, productora y profesional de las artes escénicas.
Para el público que anoche llenó el teatro Felipe Carrillo Puerto para disfrutarla, resultó un ágape ver en escena a la premiada artista de origen argentino junto con Analie Gómez, actriz de teatro, televisión, cine y doblaje que puso un manjar de gracia a ese divertimento. Esta última también aportó en la dramaturgia y la dirección de esa puesta en escena.
“Suculento Festín” se cocina con base en un menú de textos de 45 autores —más aderezos de Kater y de Gómez— que hablan de las viandas y bebidas así como del origen de elementos relacionadas con ellas, las costumbres en la mesa, los refranes ligados a la comida, las sensaciones que esta genera y los postres que las rematan.
En apetecible secuencia las dos actrices llenan la olla con fragmentos de Marcel Proust, Neruda, Mark Twain y Balzac así como de Thomas Mann, Lord Byron, Virginia Woolf e Italo Calvino.
Entre los ingredientes hispanos y americanos están García Lorca, Alfonso Reyes, Carlos Pellicer, Paco Ignacio Taibo, Clemente López Trujillo, Juan José Tablada, Alfonso Montelongo, Carmen Villoro e Isabel Allende. También hay autores poco conocidos, textos de la Biblia y material gastronómico local: Sara Poot, Gonzalo Navarrete y Luis Ramírez Ramírez, quien además asesoró en la dramaturgia.
El paladar se hace agua con la actuación de las dos mujeres que durante hora y media juegan, comen, beben, cantan, bailan, actúan y además interpretan dos piezas musicales con botellas de licor y cerveza transformadas en instrumentos musicales.
De ese fogón teatral salen descritos guisos de varias partes y épocas del mundo, los hábitos en el yantar, los ingredientes singulares de algunas viandas, la relación de los platillos con el amor o su sentido afrodisíaco. También se hace honores al vino, la cerveza, el tequila, el pulque y otras bebidas espirituosas, y se muestran las hilarantes consecuencias de mezclarlas. El aroma literario del café y el catálogo de postres que vinieron al final de la obra dejaron “empanzado” al público que aplaudió esa sabrosa comilona teatral.
Posteriormente hubo ahí mismo una ceremonia para celebrar las 50 representaciones de “Suculento Festín”. Los colaboradores de ese proyecto subieron al escenario para develizar una placa y recibir reconocimientos.
También fue llamado el maestro Jorge Alvarez Rendón, integrantes del Consejo de Cronistas de Mérida e invitado especial en esa noche, quien, en breve discurso, dijo que esa obra “nos abrió el apetito” y la curiosidad para explorar más sobre los textos de los autores ahí presentados.— Hansel Vargas Aguilar.