Socialistas yucatecos en conflicto

Ya en ocasiones previas hemos señalado que el acervo histórico-judicial de la Casa de la Cultura Jurídica “Ministro Rafael Matos Escobedo”, nos permite atisbar en multiplicidad de aspectos de la vida, tanto cotidiana, cuanto delictiva, social, económica y política de nuestro Estado y también del país.

            En esta oportunidad queremos compartir con el amable lector un aspecto poco difundido de las relaciones entre facciones políticas del Yucatán de finales de la década de 1920.

            En 1927, siendo gobernador de Yucatán el Doctor Álvaro Torre Díaz, fue blanco de la crítica dura y mordaz de parte de otros prominentes miembros de la corriente socialista, quienes con términos sumamente procaces le imputaban una serie de acciones que calificaban como reprobables y vergonzosas.

            Estos señalamientos se publicaron en un “suelto”, es decir, una hoja del tamaño de una plana de periódico, aproximadamente, que llevaba por título “La Colonia Yucateca en México Protesta contra el mal Gobierno del Doctor Torre Díaz”, y que en una docena de párrafos iba desgranando las críticas y acusaciones al gobernador.

            Esta hoja circuló en la ciudad de México y también en Mérida, por lo que el entonces Procurador General de Justicia del Estado instruyó al Agente del Ministerio Público para que iniciara la investigación y consignara el asunto ante un juez penal en contra del connotado socialista que aparecía como autor de las acusaciones, para procesarlo por el delito de “ultrajes al ciudadano gobernador del Estado”.

            Mientras tanto el acusado aún se encontraba en la ciudad de México, tomando parte activa en los preparativos de la “precampaña” del General Francisco M. Serrano a la presidencia de la República, la cual vendría a promover a Yucatán a bordo del vapor Coahuila.

            Una vez desembarcado en el puerto de Progreso junto con sus compañeros propagandistas, este destacado socialista, estrechamente vinculado al malogrado mártir de la raza maya, fue detenido por la policía del Estado y remitido a la penitenciaría Juárez a disposición del gobernador, so pretexto de “un grave escándalo en la vía pública” y “otras faltas al Reglamento de Policía vigente.”

            Casualmente mientras estaba detenido, el Juez Segundo del Crimen libró orden de aprehensión en su contra, misma que se ejecutó con la diligencia del caso. Así dio inicio a una lucha jurídica por recobrar su libertad, la cual tuvo que pasar en repetidas ocasiones por los Juzgados Numerario y Supernumerario de Distrito, quienes lo ampararon en diversas oportunidades.

            Los detalles de esta contienda entre socialistas se pueden observar en cuando menos cinco expediente de amparo, ricos en información de la época por los documentos que contienen, tal vez de ellos nos ocupemos en otra ocasión, cuando compartamos más anécdotas de archivo.

José Trinidad Aranda Aranda
Encargado de Archivo y Biblioteca de la Casa de la Cultura Jurídica en Mérida.

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