Ejercicio moderado, mejor

Analizan efectos no deseados de la actividad física

Participantes en la carrera anual de 20 kilómetros de Bruselas, a su paso por el Castillo Real, ayer. Estudios advierten sobre el ejercicio intenso en personas mayores con padecimientos cardíacos

NUEVA YORK.- ¿Tienen límite los beneficios del ejercicio? Dos estudios sugieren que, para ciertas personas, seguir un régimen moderado de actividad física podría ser lo mejor para la salud, informa HealthDay News.

Un estudio halló que una programación de ejercicio intenso en realidad aumentaba el riesgo de muerte por ataque cardíaco o accidente cerebrovascular (ACV) en las personas mayores con enfermedad cardíaca preexistente, mientras que el otro halló que los hombres jóvenes que hacían mucho ejercicio de resistencia estaban en mayor riesgo de problemas del ritmo cardíaco en un futuro.

Pero una experta no vinculada con los estudios enfatizó que, en general, el ejercicio es buena medicina. “Las personas con enfermedad cardíaca deben continuar haciendo alguna forma de actividad física diaria”, considera Barbara George, directora del Centro de Medicina Cardiovascular del Estilo de Vida del Hospital de la Universidad de Winthrop en Mineola, Nueva York. Pero enfatiza que la moderación es clave. “No debe creer que se tiene que convertir en un maratonista para obtener beneficios”.

El primer estudio fue liderado por la doctora Ute Mons, del Centro Alemán de Investigación sobre el Cáncer de Heidelberg e incluyó a más de mil personas. La mayoría de los participantes tenía entre 60 y 69 años, y sufría de una enfermedad cardíaca estable. Se les dio seguimiento durante diez años. Alrededor del 40 por ciento hacía ejercicio de dos a cuatro veces por semana, el 30 por ciento lo hacía con más frecuencia y el 30 por ciento con menos frecuencia.En comparación con los que hacían ejercicio de forma regular, las personas más inactivas tenían más o menos el doble de probabilidades de sufrir un ataque cardíaco o ACV, y unas cuatro veces más probabilidades de morir de enfermedad cardíaca y por todas las causas, apuntan los investigadores.Pero el equipo de la doctora Mons también halló que los que hacían el ejercicio diario más intenso tenían más del doble de probabilidades de morir de un ataque cardíaco en comparación con los que hacían ejercicio más moderadamente.El segundo estudio fue liderado por el doctora Nikola Drca del Instituto Karolinska en Estocolmo, Suecia, e incluyó a más de 44,000 hombres suecos de 45 a 79 años de edad. Se preguntó a todos los hombres sobre sus niveles de actividad física a los 15, 30 y 50 años de edad, y durante el año anterior. Entonces se dio seguimiento a su salud cardíaca durante un promedio de 12 años.Los que habían hecho ejercicio intenso durante más de cinco horas por semana cuando eran más jóvenes tenían un 19 por ciento más de probabilidades de haber contraído un trastorno del ritmo cardíaco conocido como fibrilación auricular para los 60 años de edad que los que hacían ejercicio menos de una hora por semana.Ese riesgo aumentó a un 49 por ciento entre los que hacían más de cinco horas de ejercicio a los 30 años pero que hacían menos de una hora a la semana para cuando tenían 60 años. Los participantes que montaban bicicleta o caminaban a paso vivo durante una hora o más al día a los 60 años tenían un 13 por ciento menos de probabilidades de presentar fibrilación auricular.

Los estudios se publican en la edición en línea de la revista “Heart”.

Sin cambios

Otra experta dice que los hallazgos no deberían modificar las recomendaciones habituales. “La práctica estándar no es recomendar actividad vigorosa a los individuos con enfermedad de la arteria coronaria”, apunta la doctora Nieca Goldberg, directora del Centro Tisch de Salud de las Mujeres del Centro Médico Langone de la New York University, en la ciudad de Nueva York. “Este estudio, aunque es interesante, no cambia las recomendaciones actuales de actividad física moderada en los pacientes coronarios”.

Barbara George señala que está claro que un programa de ejercicio moderado puede proveer un beneficio real para todos. “Una gran cantidad de investigación científica ha mostrado de forma constante que un estilo de vida sedentario es uno de los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular, que incluye a las enfermedades cardíacas, y que hacerse más físicamente activo puede reducir el riesgo incluso en un 50 por ciento”.

Las directrices actuales de la Asociación Americana del Corazón aconsejan 30 minutos de ejercicio aeróbico de intensidad moderada en la mayoría de los días de la semana ó 20 minutos de actividad vigorosa tres días a la semana, recuerda Barbara. En un editorial en la revista, un equipo liderado por el doctor Lluis Mont, del Hospital Clinic en Barcelona, se muestra de acuerdo con los dos expertos estadounidenses.

Ejercicio | Beneficios

Un equipo del Hospital Clinic de Barcelona también opina sobre la actividad física:

Deben reforzarse

“Los beneficios del ejercicio definitivamente no deben cuestionarse. Al contrario, deben reforzarse”, escriben los expertos. Pero añaden que estudios como los publicados en “Heart” refinan las sugerencias para “maximizar los beneficios obtenidos del ejercicio regular mientras se previenen efectos no deseados, igual que con todos los demás fármacos y terapias”, apuntan los editorialistas.




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