Visita del Seminario a María

Futuros sacerdotes acuden a su citaa San Cristóbal

A su llegada al Santuario Guadalupano, en el barrio de San Cristóbal, monseñor Manuel Vargas Góngora da la bienvenida a los seminaristasLa imagen mariana que fue trasladada a lo largo de la peregrinaciónSobre estas líneas, un aspecto de la marcha que los estudiantes de los seminarios Mayor y Menor realizaron la mañana del sábado en dirección a San Cristóbal. A la izquierda, rosarios que llevaron en mano

Como cada año, los seminaristas no faltaron a su tradicional cita con la Virgen de Guadalupe y, mientras interpretaban cantos marianos, peregrinaron desde la casa de formación en Itzimná hasta San Cristóbal.

Encabezados por el padre rector Jorge Antonio Laviada Molina, los estudiantes expresaron su amor a la Virgen en la media hora de la mañana del sábado que duró la marcha sobre la calle 50 y en la que llamó la atención una imagen de la Guadalupana de un metro de alto que trasladaron los alumnos.

En total participaron 122 seminaristas, entre ellos los del Seminario Menor.

No faltaron las oraciones ni las fotos tomadas con el teléfono celular por algunos transeúntes que fueron sorprendidos por la peregrinación, en la que se portaron estandartes con la imagen de la Virgen Morena.

A las 7 la procesión llegó a San Cristóbal, donde fue recibida por monseñor Manuel Vargas Góngora y el padre Rolando Castillo Tun, párroco y vicario, respectivamente. Tras recibir la bendición con agua e incienso, los seminaristas, acompañados de los padres formadores, las madres Oblatas y algunos familiares, ingresaron al templo, donde el padre Laviada ofició la misa después de escuchar la calurosa bienvenida de monseñor Vargas.

“De las 234 peregrinaciones que hay este año ésta es una de las más importantes, porque ustedes son la esperanza de Yucatán”, subrayó el párroco.

Añadió que el Seminario es un semillero de obispos. “Aquí han venido el arzobispo (Jorge Carlos Patrón) Wong, el obispo Fabio (Martínez Castilla), el obispo (Rafael) Palma (Capetillo)… A lo mejor ojalá pronto tengamos al padre Laviada…”, dijo para después pedir a los seminaristas que pongan su vocación en manos de la Virgen. Y luego, cual ceremonia del Grito, lanzó vivas a la Virgen y al Seminario.

El padre Laviada Molina dijo que “cumpliendo el Evangelio tendremos una alegría que nadie nos podrá arrebatar”.- Iván Canul Ek

Virgen de Guadalupe | Seminario

Pregunta

En su homilía, el padre Jorge Antonio Laviada Molina, rector del Seminario Conciliar, dijo a los estudiantes que “debemos preguntarnos cuál es la fuente de nuestra alegría y la respuesta debería ser el Evangelio”.

Agua salada

“A veces nos confudimos y buscamos otras fuentes y nos encontramos con pozos de agua salada”, añadió. “La alegría cristiana no es tan sólo un sentimiento de emoción sino un modo de vivir”.




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