La nueva evangelización es revolucionaria

Cambió las ideas sobre las tareasde los cristianos

El padre Alfredo Cirerol Ojeda ofrece su conferencia sobre los papas Juan Pablo II y Juan XXIII, anteayer

Predicar el Evangelio es la tarea esencial de la Iglesia, recordó el padre Alfredo Cirerol Ojeda durante la conferencia “Enseñanzas sobre evangelización de los documentos de Juan Pablo II ‘La catequesis’, ‘La misión del Redentor’ y ‘El Evangelio de la vida’”, que ofreció anteanoche como parte de las actividades conmemorativas de la canonización de los papas Juan Pablo II y Juan XXIII.

La conferencia se llevó al cabo en el Centro de Caridad “San Francisco de Asís” ante un grupo de fieles que, atentos, escucharon las palabras del sacerdote, quien basó su tema en la nueva evangelización de Juan Pablo II y el Concilio Vaticano II que promovió Juan XXIII.

El padre párroco del Señor de la Divina Misericordia afirmó que muchos acuerdos tomados en el Concilio Vaticano II aún están en proceso de implementarse. “Todavía está en pañales, es un proceso que va lento”, dijo, tras comentar que los cambios más evidentes fueron los litúrgicos, pues antes las misas se celebraban en latín y de espaldas al pueblo. “Fue un cambio total y radical en la vida de la Iglesia”, indicó, antes de señalar que la tarea la siguió Juan Pablo II.

Nuevo enfoque

Juan Pablo II dio un nuevo enfoque a la evangelización. “Él se dio cuenta que el Pueblo de Dios tenía una evangelización superficial que no había calado en las personas… Con la nueva evangelización el Papa pidió abarcar a toda la humanidad”.

Juan Pablo II captó que los cristianos se sentían así por el solo hecho de pertenecer a la Iglesia. “Para la mayoría de la gente de América Latina eso es ser católico, pero el reto de Juan Pablo fue hacer comprender que cada uno es responsable de la evangelización de sus pueblos”.

El padre Cirerol señaló que con la nueva evangelización se dio un giro, pues antes se pensaba que los misioneros iban a los pueblos lejanos a llevar una especie de tesoro del cual carecían esas comunidades; pero con Juan Pablo II la idea fue descubrir que en ellos ya se encuentra la cultura del Verbo. “Dio un giro cuando se hizo comprender que no se tenía que llevar a regalar el tesoro de la fe, sino ir a descubrirla”.

Con la nueva evangelización cambió la idea de que el sacerdote era el único que tenía el compromiso de evangelizar, siendo éste en realidad un trabajo de todos.

Todos esos cambios costaron mucho trabajo, pues antes del Concilio Vaticano II se pensaba que la Iglesia era quien tenía la última palabra. El padre Cirerol aclaró que eso no quiere decir que no hay que respetar la investidura de los obispos o los propios sacerdotes. “Si dijera esto en la época del Concilio de Trento iría directo a la hoguera”, bromeó. Eso dio pie a que señalara que no hay que juzgar hechos pasados con la mentalidad del siglo XXI, pues se sacarían de contexto. “Eso no quiere decir que yo esté diciendo que cosas como la Inquisición ‘estaba bien porque eran otras épocas’”.El padre Cirerol añadió que hay personas que niegan al sacerdote o afirman que “todos somos iguales, pero en el mal sentido de la palabra”. “El católico no puede pensar así porque entonces no sería católico”.- Iván Canul Ek

Conferencia | Temas

El padre Alfredo Cirerol Ojeda ofreció su charla en el Centro de Caridad.

Tarea evangelizadora

Al hablar del Concilio Vaticano II, admitió que todos los cambios son difíciles, pero lo que se debe tener en claro es que la tarea de la evangelización es de todos, para luego señalar que se debe evangelizar al pueblo también en el campo de la economía y la política. “La educación hoy es la salvación de los pueblos. Un pueblo ignorante se deja manipular y no sabe qué hacer”.

Otros temas

Durante la conferencia, que duró casi dos horas, el padre Cirerol también se refirió al papa Francisco, la operación de los casinos, la existencia de las sectas y la política.




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