La Iglesia Católica habla sobre la clonación y las ciencias biomédicas

Los católicos yucatecos tendrán la oportunidad de conocer de primera mano las tesis que maneja la Iglesia acerca de las ciencias biomédicas, que abren perspectivas terapéuticas hasta hoy desconocidas, por ejemplo mediante el uso de células madre somáticas o mediante las terapias encaminadas a la restitución de la fertilidad o a la curación de las enfermedades genéticas.

En muchas ocasiones, indica María de los Ángeles Matos González, coordinadora de Infolaicos Mérida, se piensa que la iglesia se opone a esos avances, pero no hay nada más falso.

Para ello Angelita, como se le conoce, cita algunos conceptos que manejó en su momento el Papa Benedicto XVI, quien fue un gran estudioso de estos temas desde que presidía la Congregación de la Fe hasta que fue Obispo de Roma.

En su discurso a la Congregación de la Fe del 31 de enero de 2008, Benedicto XVI menciona:

“Después de la publicación, en el año 1987, de la instrucción Donum vitae, que enunció esos criterios, muchos han criticado al Magisterio de la Iglesia, denunciándolo como si fuera un obstáculo para la ciencia y para el verdadero progreso de la humanidad. Pero los nuevos problemas relacionados, por ejemplo, con la crio-conservación de embriones humanos, con la reducción embrionaria, con el diagnóstico pre-implantatorio, con la investigación sobre células madre embrionarias y con los intentos de clonación humana, muestran claramente cómo, con la fecundación artificial extra-corpórea, se ha roto la barrera puesta en defensa de la dignidad humana. Cuando seres humanos, en la fase más débil e indefensa de su existencia, son seleccionados, abandonados, eliminados o utilizados como mero “material biológico”, no se puede negar que ya no son tratados como “alguien”, sino como “algo”, poniendo así en tela de juicio el concepto mismo de dignidad del hombre”.

Ciertamente, parafrasea Angelita a Benedicto XVI, la Iglesia aprecia y estimula el progreso de las ciencias biomédicas, que abren perspectivas terapéuticas hasta hoy desconocidas, por ejemplo mediante el uso de células madre somáticas o mediante las terapias encaminadas a la restitución de la fertilidad o a la curación de las enfermedades genéticas.

Al mismo tiempo, siente el deber de iluminar las conciencias de todos, para que el progreso científico respete verdaderamente a todo ser humano, al que se le debe reconocer su dignidad de persona, por haber sido creado a imagen de Dios; de otro modo no sería verdadero progreso.

“Los cristianos, al formar su conciencia, deben atender con diligencia a la doctrina cierta y sagrada de la Iglesia. Pues, por voluntad de Cristo, la Iglesia católica es maestra de la verdad y su misión es anunciar y enseñar auténticamente la Verdad, que es Cristo, y, al mismo tiempo, declarar y confirmar con su autoridad los principios de orden moral que fluyen de la misma naturaleza humana”, cita María de los Ángeles al hoy Papa Emérito.

Precisamente para analizar estos temas, Infolaicos y la Universidad Pontificia de México invitan al módulo del Diplomado en Ciencias Religiosas denominado “Bioética” Moral de la Sexualidad y de la vida, que impartirá el presbítero Alejandro Alvarez G., responsable de la Pastoral de la Salud de la Arquidiócesis de Yucatán.

Las clases se impartirán el viernes 4 de abril de 18:00 a 22:00 horas y el sábado 5 de abril de 9:00 a 14:00 horas, en el local de Infolaicos ubicado en avenida Colón número 202con 28 de la colonia García Ginerés.

Más informes a los Tels. 920-66-20 y 925-10-09, Cel. 9991-63-55-89 o al correo [email protected] y en Facebook: Infolaicos Merida Yucatán.

 

Para concluir, María de los Ángeles cita la siguiente frase de Benedicto XVI:

“Cuando una sociedad se encamina hacia la negación y la supresión de la vida, acaba por no encontrar la motivación y la energía necesaria para esforzarse en el servicio del verdadero bien del hombre. Si se pierde la sensibilidad personal y social para acoger una nueva vida, también se marchitan otras formas de acogida provechosas para la vida social. La acogida de la vida forja las energías morales y capacita para la ayuda recíproca” (Caritas in Veritate, 28).

 COMUNICADO.



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