Forman personas de bien para la vida

"Encuentros con Cristo", obra de un sacerdote jesuita

Como parte de su labor pastoral, el sacerdote jesuita Eduardo Levy imparte en Mérida una serie de charlas

“La sociedad siempre ha estado como el trigo y la cizaña; hay mucho de lo bueno, pero también de lo malo”, señala el sacerdote jesuita Eduardo Levy, quien desde el 26 de diciembre imparte en Mérida “Encuentros con Cristo” a niños, jóvenes y adultos.

Ayer estuvo con niños de sexto de primaria y hoy domingo, con padres de familia. Antes ofreció sus charlas a niños de preescolar, primaria y secundaria; catequistas, empleadas del hogar y neocomulgantes.

En entrevista, el sacerdote indica que la finalidad de los “Encuentros con Cristo” es formar personas para la vida, personas de bien, personas en el sentido de la unión. Hace unos días celebró 50 años de estarlos impartiendo en México y el extranjero.

Todo comenzó por una preocupación que tuvo cuando daba clases en un colegio jesuita en Guadalajara, Jalisco. “Vi que el acento estaba puesto en los contenidos de fe, como quien dice en que entiendan y aprendan frases; yo veía que hacía falta algo que fuera más al corazón, que hiciera que los niños se encontraran con Dios para que quisieran quererlo. Con esa idea tracé el primer encuentro para los alumnos de primero de secundaria”.

Era el año 1963 y el padre Levy tenía una década de haberse ordenado jesuita.

El modelo gustó: pronto se extendió a los demás grados y grupos del colegio, y así hasta preparatoria. Posteriormente fue invitado a Colombia para impartir la misma metodología a estudiantes de secundaria. La diferencia es que, en Colombia, la primaria sólo dura cinco años, así que los chicos de primero de secundaria eran como lo de sexto de primaria de aquí. Ideó entonces un modelo para ellos que aplicó en las primarias de México a su regreso. Y, entonces se le ocurrió que si ya había abarcado la primaria, igual se podía hacer con los niños de preescolar, con los padres de familia, abuelos, las trabajadoras, los niños de primera comunión, confirmación, etc.

Aclara que los Encuentros están adaptados a cada edad. “Es muy importante llegar con el mensaje cristiano que trata de formar personas para la vida; buscamos que los asistentes no nada más sepan sino que lo hagan sustancia de su sustancia, algo muy suyo para que se vayan formando como Dios quiere. Dios quiere lo máximo, que seamos como Él, porque Dios nos creó a su imagen y semejanza, y como Dios es amor, pues nosotros estamos hechos para amar”, señala.

Y afirma que la pedagogía tiende a formar personas para amar.

“En los encuentros tratamos de darles contenidos, pero también elementos para que sientan, se dinamicen, se unan con nosotros para que juntos quieran hacer algo con los demás… buscamos formar personas para los demás, que no se queden en sus egoísmos y en las cosas de su provecho personal; tienen que pensar en los demás”. Dice que en 50 años de impartir Encuentros ha visto muchas cosas, pero básicamente la sociedad se ha mantenido igual: con buenos y malos.- Iván Canul




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