Dios camina con su pueblo

El mensaje navideño de "Dios con nosotros" sigue siendo actual

Recibimos del arzobispo de Yucatán, monseñor Emilio Carlos Berlie Belaunzarán, el siguiente mensaje con motivo de la Navidad

A todos los fieles de la Arquidiócesis de Yucatán y personas de buena voluntad:

“He aquí que la Virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrá el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros” (Mt 1, 23; Is 7, 14). Queridos hermanos y hermanas, éstas son las palabras que se encuentran en el libro de profeta Isaías y han sido pronunciadas por dicho profeta al rey de Jerusalén que atravesaba por una profunda crisis que abarcaba todos los ámbitos de la vida del Reino. Dichas palabras constituyen para el rey Ajaz una invitación a la esperanza, que no consiste en cruzarse de brazos y dejar que los acontecimientos simplemente ocurran, sino caminar porque Dios verdaderamente camina con su pueblo, no lo abandona; todo lo contrario, desea hacer cada paso con él para llevarlo por el camino de la verdad, de la autenticidad; valores profundos que cuando se abandonan acarrean profundas diferencias, divisiones y destrucción en el ser humano.

Este mensaje pronunciado por Isaías nunca ha perdido relevancia dentro de la vida del hombre y de la sociedad, la misma historia de la salvación nos lo demuestra ya que la comunidad creyente lo conserva a lo largo de los siglos, y el mismo evangelista San Mateo la retoma para dar a conocer la buena noticia -Evangelio- de Jesucristo, que ha venido a este mundo para salvarnos, sobre todo para mostrarnos con su encarnación, de manera elocuentísima, que Dios verdaderamente es Dios-con-nosotros. La Iglesia conserva hoy este mensaje de la Sagrada Escritura como un tesoro invaluable y animo a todos los fieles a acogerlo con profundísima alegría y, al mismo tiempo, como una misión sumamente seria, pues en cada persona que haya perdido la alegría de vivir, en cada lugar en donde el fuerte amenace y explote al débil, en donde lo material se ponga por encima de la dignidad humana, allí una vez más el Señor nos urge a llevar el anuncio del Dios-con-nosotros.

Recordarle a cada hermano que Él no se ha olvidado de los más pequeños y necesitados; todo lo contrario, se inquieta y lo busca sin descanso, como en la parábola de Lucas en donde el padre no resiste y sale al encuentro del hijo que lo necesita (Cfr Lc 15, 11-32). El Santo Padre, el papa Francisco, en la exhortación apostólica “Evangelli Gaudium” nos lo recuerda con estas palabras: “A veces perdemos el entusiasmo por la misión al olvidar que el Evangelio responde a las necesidades más profundas de las personas, porque todos hemos sido creados para lo que el Evangelio nos propone: la amistad con Jesús y el amor fraterno. Cuando se logra expresar adecuadamente y con belleza el contenido esencial del Evangelio, seguramente ese mensaje hablará a las búsquedas más hondas de los corazones” (n 268).

Agradezcamos a Dios la nueva oportunidad que nos brinda esta Navidad de encontrarnos con el amor misericordioso que ha querido experimentar la fatiga del caminar cotidiano y no desperdiciemos la oportunidad que nos brinda: el privilegio de hacer experimentar a nuestro prójimo que Dios está junto a él y le provee.

El Señor les bendiga abundantemente.




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