Dios abre los caminos

Hace varios meses quise comprar una casa, fui a ver los modelos y me encantó una.

Estando en la constructora tenía mis dudas, ahí terminaron de convencerme; acepté y firmé el contrato. Luego no estaba segura de si en realidad quería la casa y, más que nada, tenía miedo de no poder pagarla, entonces quise cancelar el contrato.

Qué trabajo era localizar a la vendedora, cuando lo lograba me daba largas. En ese tiempo tuve un curso de capacitación y ahí conocí a una persona que trabajaba en dicha constructora; me dio temor comentarle el problema que tenía, pero gracias a Dios esa persona me ayudó a que me cancelaran el contrato.

Le agradezco de todo corazón a Dios por ponerme en mi camino a esa persona que me ayudó.- Bety.- Si tienes un testimonio para compartir, comunícate con Ana María al 944-96-73 o a testimonios _de_vida[email protected]




Volver arriba