Derrochan buen humor y alegría

Entusiasmo por igual de corosen el Seminario

Coro Santa Teresa del Niño Jesús de San Servacio, Valladolid, en la segunda eliminatoria del concurso

La inspiración, la creatividad, pero sobre todo el profundo amor al Niño Dios y la alegría por su nacimiento se hicieron presentes en la segunda semifinal de la 32a. edición del Concurso de Villancicos del Seminario, la cual se efectuó anteanoche.

El Aula Magna de la casa de formación en Itzimná fue el sitio en el que se congregaron los coros participantes y los espectadores, que animaron con aplausos y vivas a sus competidores favoritos.

Al final de la noche se dieron a conocer los 10 coros que pasarían a la final, que se efectuó ayer por la noche.

Tanto el miércoles como el jueves se tuvo la participación de nueve coros, entre los que se eligió a los finalistas.

Éstos fueron los coros Espíritu Joven, de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, que interpretó “El niño llamado Emmanuel”; Santo Domingo Savio, de San Miguel Arcángel (Maxcanú), “Ya es Navidad, queremos cantar”; Getsemaní, de San Francisco de Asís (Umán), “Lo divino se quiso encarnar”; el colegio Cumbres-Godwin, “En las puertas de Belén”, y Los Hijos de Moisés, de Nuestra Señora del Pilar, “Vamos pastores alegres”.

También, Cristo Joven, de Nuestra Señora de la Asunción (Peto), que cantó “Brilla en su portal”; Nazareno, de San Felipe de Jesús, “Chuku-Chum”; Dios con Nosotros, de la rectoría María Madre de la Iglesia, “Llegaremos a Él”; Voz Omega, del grupo apostólico Omega, “Canta, canta, corre, corre”, y San Valentín, independiente de Peto, “Vengan a verme”.

Los primeros seis coros fueron los que obtuvieron la puntuación más alta en la segunda semifinal, efectuada el jueves por la noche, en una velada en la que no faltó el buen humor, la alegría y los mensajes para hacer sentir a los presentes partícipes de la Iglesia universal.

La conducción de esa eliminatoria estuvo a cargo de Zurya Ortegón y Rafael May, quienes contaron con dos conductores auxiliares, Tomás Ku y Remigio Montero, quienes, vestidos como pastores, animaron al público con dinámicas. Por ejemplo, interactuaron con el público, le hicieron preguntas sobre la Iglesia y el papa Francisco, y pidieron su opinión sobre el concurso de villancicos, incluso solicitaron a los asistentes que hicieran la ola.

También se presentó un vídeo en el que laicos, religiosos y sacerdotes opinaban sobre el significado de ser católico, cómo se vive la fe y lo feliz que le debe hacer formar parte de la Iglesia.

En cuanto a la participación de los coros se vio mucha diversidad, pues se presentaron grupos de siete u ocho integrantes y algunos de más de 20; algunos sólo de hombres y otros, mixtos, y de diferentes edades.

Sin embargo, todos demostraron igual entusiasmo en su participación. Hicieron uso de instrumentos como guitarras, castañuelas, panderetas, tambores y órgano, y salió a relucir el ingenio en las letras para hablar de la natividad de Jesús.

Fueron jurados Ira Ivanova, David Cuxín, Fernando Leal, Felipe de la Cruz y Ramiro Medina. La final se realizó ayer por la noche.- Iris Ceballos Alvarado




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