“Con Cristo vivo todo cambia”

La Megamisión clausura un año más de trabajos

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Tres momentos de la misa de clausura de la Megamisión 2014, ayer en el Gran Salón del Club Campestre: arriba, el ingreso de misioneros, a la izquierda, la bendición del padre José María Sabín Sabín; debajo, el saludo de paz
Sobre estas líneas, un pequeño participante en la celebración. A la derecha, el padre Víctor Mata Valencia pronuncia la homilía


Con alegría por haber llevado la Palabra de Dios a poblados apartados de Yucatán y Campeche, ayer llegó a su final la Megamisión 2014 con la participación de 800 personas.

La clausura se efectuó con una misa de acción de gracias que sacerdotes legionarios de Cristo oficiaron en el Gran Salón del Club Campestre.

Poco antes de que comenzara la ceremonia, las decenas de misioneros comenzaron a llegar al club para dar gracias a Dios por la experiencia y también para asumir el compromiso de misionar el próximo año e invitar a familiares y amigos a que se sumen a las actividades.

Se vio a varios misioneros con el rostro quemado por el sol y la barba crecida, y en todos ellos sonrisas por haber cumplido la tarea que les asignó la Megamisión a través de Familia Misionera, Color Misionero, Fuego Misionero y Juventud Misionera secciones varonil y femenil.

En la homilía, el padre Víctor Mata Valencia recordó que cuando una persona se encuentra “con Cristo vivo todo cambia”. “No pueden creer únicamente en el Cristo crucificado en la cruz”.

El sacerdote les preguntó por qué se mostraban tan contentos si tenían sueño, hambre y quemaduras de sol. “Me imagino que porque hicieron las misiones y también dejaron contentos a quienes misionaron”.

“¿Qué nos mantiene en pie? Es Cristo vivo”, dijo el sacerdote. “Al terminar la Semana Santa e iniciar la vida ordinaria, si Cristo ha resucitado ya no pueden ser los mismos”.

“Si Cristo está vivo, todos los días te invitará a dejar de pecar, a estudiar más, ser sincero, mejor persona. Acuérdate, no tienes remedio, no eres el mismo. Que así sea”.

Los grupos de misioneros ofrecieron sus paliacates como símbolo de entrega.

La misa también fue celebrada por los padres José María Sabín Sabín, coordinador de apostolados; Bryan Wilson, Alexander Pavicevic, Milo Bechi y Michael Shanon. Los padres Rory O’Toole e Ignacio Villaseñor Zavala participaron como confesores.- Claudia Sierra Medina




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