El arte vanguardista de la modista italiana Schiaparelli resurge en París

 

María Llort.

PARÍS (EFE).- El arte vanguardista de la diseñadora italiana Elsa Schiaparelli (1890-1973), gran rival de Coco Chanel, resurge en París con una subasta de su colección personal y el regreso a las pasarelas de alta costura de la firma de moda que lleva su nombre.

“Parece que estos días todo gira en torno a ella. Es el momento para que las nuevas generaciones la conozcan mejor”, explicó hoy a Efe la actriz Marisa Berenson, nieta de la modista y heredera de la colección de arte y ropa, valorada en 800.000 euros (1,1 millón de dólares) por la casa de subastas Christie’s.

“En la vida hay que desprenderse de los objetos, y era el momento de compartir esta colección con otras personas”, aseguró Berenson durante la presentación de los bienes que serán subastados el próximo 23 de enero, tres días después de su vuelta a las pasarelas.

Amiga y colaboradora de surrealistas como Salvador Dalí y Jean Cocteau, Schiaparelli reunió numerosas obras de creadores vanguardistas así como prendas de ropa, tanto de su propia marca como modelos exóticos que compraba en sus viajes.

Entre las piezas más destacadas, sobresale una escultura de bronce de Alberto Giacometti que representa la cabeza de su hija y cuyo precio estimado se sitúa entre los 60.000 y 80.000 euros (de 80.969 a 107.959 dólares).

También despierta expectativas una camisa de seda violeta, de la colección Astrología y con motivos relacionados con las estrellas, que llevó la cantante y actriz alemana Marlène Dietrich y que se valora por entre 25.000 y 30.000 euros (entre 34.000 y 41.000 dólares).

El estilo ecléctico de Schiaparelli, que supo fusionar las influencias de Oriente y Occidente con las últimas tendencias artísticas, inspiró a modistos como Yves Saint Laurent, quien definió su creatividad como “una explosión de fuegos artificiales”.

Aunque creció en el ambiente señorial y conservador del Palacio Corsini de Roma, en el que se sentía “enjaulada”, según Berenson, la modista italiana empezó muy joven a viajar y visitó en numerosas ocasiones países como China y Túnez, donde adquirió una vivienda.

En estos países compró prendas que, en algunas ocasiones, modificaba para convertirlas en creaciones muy personales, según explicó a Efe la especialista en moda y tejidos de Christie’s Patricia Frost.

Por ejemplo, añadió cremalleras -fue la primera diseñadora en dejarlas como un elemento visible- a vestidos tradicionales chinos y convirtió un traje tunecino en una blusa de alta costura.

“Era una maestra en el corte de patrones, y su ropa siempre tenía un punto surrealista y humorístico, que la hacía única y original”, señaló Berenson.

De hecho, durante los años 1930 y 1940, la modista italiana fue una de las diseñadoras más solicitadas de París junto con Coco Chanel, lo que las convirtió en rivales que se intentaban evitar.

Tras el fallecimiento de Schiaparelli en 1973, su firma perdió fuelle, aunque la semana que viene volverá a los desfiles de alta costura, de los que ha estado ausente desde 1954, bajo la dirección creativa del italiano Marco Zanini, después de que el grupo Tod’s adquiera la marca en 2006.

“No estoy directamente involucrada en el proyecto, pero pienso que será interesante y les deseo mucha suerte”, aseguró la nieta de la diseñadora.

Aunque la moda es la principal protagonista de la colección subastada, también hay espacio para algunos de los muebles que decoraban su hogar parisiense.

El interiorista Jean-Michel Frank fue el responsable de la estética modernista que dominaba en ese apartamento, que contrastaba con algunos muebles barrocos y de estilo Segundo Imperio y con las obras de arte surrealistas.

Asimismo, la subasta ofrece un conjunto de diez retratos fotográficos que hizo el artista surrealista estadounidense Man Ray, así como algunas pinturas.

Entre ellas, destaca el retrato de la hija de Schiaparelli, conocida con el nombre de “Gogo”, realizado por Leonor Fini, famoso también por el diseño del frasco del perfume de Schiaparelli Shocking, para el que se inspiró en la silueta de la actriz Mae West.




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