Deslices “noventeros”

Lanvin muestra su propuesta en la pasarela parisina

Sobre estas líneas y a la derecha, modelos presentan las creaciones para la temporada otoño-invierno de la colección masculina de Lucas Ossendrijver para Lanvin, ayer, en la última jornada de la Semana de la Moda para ellos en París

PARÍS (EFE).- Lanvin se interrogó ayer sobre la influencia de las redes sociales en nuestras vidas con una colección de otoño-invierno que abogó por la reafirmación de la propia personalidad, en la Semana de la Moda Masculina de París.

“¿Perdemos nuestra identidad o podemos seguir siendo nosotros mismos?”. Con esta pregunta lanzada retóricamente a un grupo de periodistas el modisto Alber Elbaz, director creativo de Lanvin, quiso defender “la libertad para elegir” en una era que privilegia la homogeneidad.

La colección, que diseñó junto a Lucas Ossendrijver, responsable de la línea masculina de la casa, propone manguitos bajo mangas remangadas, cinturones anchos exteriores como fajines y rejillas deportivas.

“Las formas son redondas y cuadradas, y los estampados y colores son digitales”, explicó Ossendrijver después de la pasarela, que se llevó al cabo en la Escuela de Bellas Artes de París, con Will Smith en la primera fila.

En una colección que ve con recelo el desarrollo de internet no son de extrañar los deslices “noventeros”, ejemplificados por vistosas zapatillas deportivas que recorrieron la paleta de color -incluyendo el blanco inmaculado- ni su acercamiento a la contracultura punk. Antes de que concluyera el espectáculo con varias prendas con siluetas de rostros, como metáfora de que “este mundo borra la cara de la gente”, como aseguró Elbaz, una serie de modelos se fundieron en un personal popurrí de rayas, colores, estampados y texturas.Si la primera parte de la colección se mantuvo en los negros, grises, crudos y marrones, poco a poco se fue ampliando la escala cromática al frambuesa, fucsia, aguamarina, naranja, celeste…

La firma francesa Agnès b. incluyó en su desfile la presentación de la colección “Cápsula”, que el cineasta Adrien Beau diseñó inspirándose en el siglo XIX.

Revivió así la estética de Sherlock Holmes, con un traje de tres piezas y bombín; la de Tom Sawyer, con gorra y pantalones que terminan ajustados por debajo de la rodilla, y la de la burguesía acomodada que porta bata Burdeos, que en esta colección se convertirá en abrigo.

“No es para vestir a señores, sino a jóvenes”, precisó Beau. La segunda parte del desfile corrió a cargo de la propia Agnès Troublé, quien una vez más hizo gala de su pasión por el cine, esta vez retomó la moda del París de la década de 1960 que se plasmó en blanco y negro en los fotogramas de la “nouvelle vague (nueva ola)”.

“Me encanta el cine”, señaló Agnès, antes de recordar que fue ella quien diseñó los vestuarios de las películas “Perros de reserva” y “Tiempos violentos” de Quentin Tarantino y tras explicar que acaba de terminar el largometraje “Je m’appelle hmmm…”, el cual llegará a las salas galas en abril. Esta colección es “muy francesa” y a la vez “muy internacional”; devolvió los tirantes a la primera fila, propuso pantalones pesqueros con vuelta, pelvis cubiertas con doble botonadura, camisas de cuadros Vichy y, por supuesto, boinas.

La colección del japonés Rynshu, descrita por la propia casa como glam-rock punk, destacó por sus colores metalizados azules, dorados y plateados, sus pantalones negros con rajas y cremalleras, y sus capas largas, que envuelven tanto al hombre como a la mujer.

Moda | París

Ayer concluyó en París la Semana de la Moda Masculina para la temporada otoño-invierno.

El cierre

La jornada final concluyó con el desfile de la colección de Saint Laurent, a cargo de Hedi Slimane. Enseguida tuvo lugar la primera pasarela de alta costura, por cuenta de Atelier Versace.




Volver arriba