Más luz sobre el declive maya

Determinantes los cambios en rutas de la obsidiana

LONDRES.- Científicos de la Universidad de Illinois en Chicago compilaron datos sobre la obsidiana recolectados en sitios mayas y utilizaron técnicas de análisis químico para ubicar la fuente de producción del material.

Se identificaron sitios de producción de obsidiana en Guatemala, Honduras y el centro de México.

Los investigadores evaluaron los datos para cada uno de cuatro períodos: Clásico (250-800 después de Cristo), Clásico final (800-1050), Posclásico temprano (1050-1300) y Posclásico tardío.

Mediante un software conocido como SNA (Social Network Analysis), los autores del estudio elaboraron mapas para ilustrar qué sitios tenían porcentajes iguales o similares de cada tipo de obsidiana en cada uno de los cuatro períodos.

Los porcentajes fueron luego utilizados para inferir la red más factible de trasporte de obsidiana.

La comparación muestra que las redes del período Clásico estaban ubicadas en el interior, en áreas adjuntas a rutas fluviales, principalmente en lo que es hoy el norte de Guatemala, el estado de Chiapas, el sur de Yucatán y el oeste de Belice.

Los mapas para períodos posteriores muestran que los centros interiores disminuyeron en importancia y los costeros florecieron en lo que es hoy el norte de Yucatán y la costa de Belice. “Los mapas SNA nos permiten deducir en forma muy visual las redes de transporte de obsidiana”, explica Mark Golitko.

La investigación, que se publica en la revista “Antiquity”, no explora las posibles causas del cambio en las rutas comerciales.

Gary Feinman, curador de Antropología del Field Museum en Chicago, cita entre los posibles factores rivalidades militares que hicieron menos seguras las redes internas y el progreso en el transporte marino con canoas de mayor tamaño.

Una lección del estudio para las sociedades modernas interdependientes, indican los expertos, es que la interrupción de las redes importantes de comunicación y transporte puede tener un gran impacto.

Un estudio de 2009 de investigadores de la Universidad de Cincinnati apuntó como un factor crucial en el colapso maya el abandono de prácticas de conservación de recursos hídricos y forestales.

“No se permitía la destrucción de ciertos bosques considerados sagrados. Pero eso cambió en el período Clásico tardío con el liderazgo de Jasaw Chan K’awiil”, señala David Lentz, uno de los autores del trabajo.

Bosque | Cambios

La desaparición de un bosque cambia el ciclo hidrológico, recuerdan.

Sequía

“Los árboles son como esponjas que absorben agua”, dice David Lentz. “Sin ellos, nada evita que el agua se escurra causando erosión que a su vez transporta sedimentos a ríos y arroyos. Sin retención de agua en el suelo la tierra se seca, hay menos transpiración y menos lluvia”.

El estudio de Lentz y sus colegas fue publicado en la revista “Journal of Archaeological Science”.


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