Simonetti: Identidad de escritores enriquece literatura

El escritor chileno Pablo Simonetti

MADRID (Notimex).- El escritor chileno Pablo Simonetti afirmó hoy aquí que la identidad de los escritores es uno de los elementos que más enriquece la literatura, y que sin ella plasmada en sus obras “éstas estarían vacías”.

En entrevista con Notimex con motivo del lanzamiento de su nueva novela “La soberbia juventud” (editorial Alfaguara), explicó que cada literato tiene rasgos que conforman su identidad, y que es normal que eso sea parte de los temas que se tratan en la narrativa.

Explicó que la identidad es el eje de una parte de su obra, y a partir de eso la homosexualidad presente en “La soberbia juventud” es parte de su visión personal y del mundo. “Mi identidad tiñe mi obra y mi mirada, por eso siempre indago sobre la constitución de la identidad”.

Soy un escritor chileno, y eso ya marca un rasgo, como lo hace ser gay’, manifestó. Aclaró que eso no significa que sus lectores sean únicamente gays, sino que ‘es un elemento más que conforma una obra literaria’, como lo puede ser un tema feminista en una escritora, u otras temáticas.

“Los escritores gays o algunas escritoras con lo feminista tocamos temas que un heterosexual no ve o no le toca vivir; pero mientras más particular es nuestra escritura más universal es. Si un escritor es universal por dejar de ser particular va camino a ese vacío en su obra”, dijo.

Refirió que otro ejemplo de cómo los factores de identidad están en la narrativa, es el caso de la Nobel de Literatura Toni Morrison, estadounidense de color, que tiene la mayoría de sus obras sobre la negritud y la lucha contra la discriminación racial.

En su caso, Simonetti (Santiago de Chile, 1961), expuso que sus principales temas tienen que ver con su biografía, algunos difíciles sobre cómo afrontar la homosexualidad y su vocación artística, aunque se nutre de literatura universal para sus procesos creativos.

Sobre ‘La soberbia juventud’, apuntó que se basó en un amor que tuvo y del que retoma aspectos para darle forma literaria, así como del personaje Lily Bart, de ‘La gran casa de la alegría’, de Edith Wharton, y de Isabel Archer, de ‘Retrato de una dama’, de Henry James.

“Son mujeres jóvenes, carismáticas, inteligentes, privilegiadas social y educacionalmente, que tienen mundo por delante y despiertan en los demás la idea de que pueden hacer algo grande, y tienen eso con el protagonista de mi novela Felipe Selden”, aseveró.

Expuso que la obra tiene como narrador a Tomás Vergara, un escritor de 52 años que comparte en ver a la juventud “bella y formidable, pero al mismo tiempo soberbia, arrogante y orgullosa, y por eso del título de ‘La soberbia juventud”.

“Todo esto teñido por las obsesiones, que son temas de identidad en mis novelas, puesto que yo mismo tuve que dar la batalla para consolidarme en la identidad homosexual y en la literatura”, expresó el autor de otras obras como “La razón de los amantes” (2007) y “La barrera del pudor” (2009).

Recordó que esta es una novela que refleja la belleza y fuerza de la juventud, pero también a los adultos que “aprenden a valorar la vulnerabilidad como fuente de sabiduría ante el amor, la enfermedad, el trabajo y otros aspectos”.

“La vulnerabilidad cuando era joven la sentía, pero no era parte de las decisiones y me metía en temas difíciles. Aprendemos en ese sentido con la madurez, y por eso desde allí la juventud se ve a veces como soberbia”, puntualizó.

Simonetti subrayó que en su país cada vez hay más avance en el respeto a los derechos de los homosexuales, aunque hay micro entornos en los que aún es difícil que sean aceptados, y que eso lo refleja en la novela.

“Lo que planteó en la novela es que uno no puede, como Felipe, decir que es gay pero seguir siendo de derechas y de grupos religiosos en el sistema de discriminación de la clase alta, el que va incluso más allá de orientación sexual’” sostuvo.

“Son miles de códigos secretos transmitidos de generación en generación, que hacen que la gente de la clase alta se reúne entre sí, siempre en una situación de pertenencia que equivale a discriminar, eso tiene Chile aún por cambiar”, agregó.




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