Siguen en busca de restos de Miguel de Cervantes

El análisis de los datos, aunque es lento, va bien

Fachada del convento de la congregación de las Trinitarias de Madrid, donde se lleva al cabo una exploración para determinar el lugar de reposo final de los restos de Miguel de Cervantes

MADRID (EFE).- Llevan una semana procesando datos y aún no tienen la certeza de si recuperarán los restos de Miguel de Cervantes, pero los investigadores que ahora elaboran el mapa en tres dimensiones de la iglesia madrileña donde se cree que fue enterrado el escritor son optimistas y aseguran que su informe será exhaustivo.

“El procesado va bien aunque es lento, en 15 ó 20 días podremos entregar el informe”, dice Luis Avial, georradarista que en los últimos días de abril tomó en la iglesia conventual de las Trinitarias, en el Barrio de las Letras, las muestras que ahora sirven para elaborar un mapa detallado del enclave donde se busca al escritor.

Avial se olvida del “apellido Cervantes” cuando procesa el plano que reseñará las cavidades donde puede reposar el genio, hasta tal punto que la persona que más pistas tiene sobre el paradero del padre de “El Quijote” se emplea en su proyecto sin pensar en la trascendencia del personaje, del mismo modo que lo ha hecho en “decenas de iglesias o catedrales”.

“Es un trabajo muy arduo, monótono y casi diría que aburrido”, declara el investigador sobre su labor actual, que es rutinaria porque consiste en analizar centenares de “radagramas” (se obtienen con el georradar) y “termogramas” (indican las variaciones de temperatura captadas en la iglesia por el infrarrojo). Avial asegura que se logrará un mapa muy preciso debido a que en la iglesia de las Trinitarias -en la calle de Lope de Vega, muy cerca de la casa donde murió Cervantes- se ha trabajado con la mayor definición utilizada hasta ahora con un georradar en España y se ha encontrado menos humedad de la esperada.

Gracias a eso, asegura, se está elaborando un modelado de la iglesia en tres dimensiones y un informe para entregarlo a finales de mes al Ayuntamiento y al equipo de forenses que tratará de recuperar los restos del escritor casi 400 años después de su fallecimiento en 1616.

Anomalías

“Nuestra función es indicar todas las anomalías posibles de enterramientos y conocer la estructura arquitectónica de la zona, y luego ya tienen que ser los forenses y los arqueólogos los que hagan las intervenciones quirúrgicas en los puntos que marquemos”, explica.

Lideradas por el forense Francisco Etxeberría, esas operaciones marcarían la segunda fase del proyecto con el que Madrid busca recuperar los restos de uno de sus personajes más universales, que fue soldado, poeta, dramaturgo y novelista.

La iglesia donde se busca a Cervantes se construyó en 1612 y fue remozada a finales del siglo XVII, el georradar ha permitido ahora identificar la estructura primitiva del templo en la que el escritor quiso enterrarse por su devoción a la Orden Trinitaria, que le rescató de la prisión argelina donde estuvo recluido cinco años.

Si se cumplen los plazos previstos y la búsqueda evoluciona según lo deseado, este año, dos antes de la celebración del cuarto centenario de la muerte del escritor, se despejará la incógnita de si los restos del genio universal siguen tanto tiempo después en la iglesia madrileña donde se cree que también fue enterrada su esposa, Catalina de Salazar.




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