Sebastián Pineda: José Emilio Pacheco era el poeta-profeta

El poeta y ensayista, José Emilio Pacheco falleció este domingo, de acuerdo con información difundida por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes en su portal de Internet. – (Notimex)

BOGOTÁ, Colombia (Notimex).- El escritor José Emilio Pacheco, quien falleció el domingo pasado, era el poeta-profeta de México, aseguró el doctor en literatura hispánica, el mexicano Sebastián Pineda, en un artículo para el diario El Tiempo.

El ganador del Premio Cervantes, en 2009, era considerado uno de los intelectuales más respetados, era ‘un poeta a la manera mexicana: un poeta-profeta cargado de ideales prácticos y positivos’, dijo.

“La buena tradición mexicana quiere que la práctica y la poesía broten juntas, como lo demuestran sus sólidas instituciones culturales. Sin ir más lejos, El Colegio Nacional y el Palacio de Bellas Artes se ofrecieron en noble disputa para velar el cuerpo del poeta”‘, escribió.

Sostuvo que es “tanto el cariño hacia su poesía, tanto el sentido de pertenencia que por él se siente en México, que en España, celosos, se derramaron en galardones para también hacerlo suyo: el rey y la Academia le otorgaron en 2009 el Premio Cervantes y el reina Sofía”.

Pineda agregó que lo cierto es que contrario a muchos de su gremio, Pacheco ‘no fue un poeta descuidado o irresponsable en el sentido práctico. No es inusual que en México la tarea pragmática se avenga con la poesía’.

Pacheco -dijo- era un religioso: más bien un místico laico, pues experimentaba misericordia por los animales, especialmente por los cerdos.

“¿Existe algún animal que nos de tanto?’, se preguntaba con Jovellanos, asumiendo la voz de un puerquito a punto de morir: ‘—Y pensar que para esto me cebaron: / Qué marranos / qué cerdos /qué cochinos”.

“Del goce y del arcano de la vida, como en los profetas bíblicos, se desbordaron sus palabras’, subrayó el máster de Filología Hispánica en el Centro de Ciencias Humanas y Sociales.

Recordó que “hace unos años hasta se atrevió a publicar en prosa una aproximación de ‘El cantar de los cantares’, donde la Sulamita y el rey Salomón legitiman el deseo mutuo y celebran la dignidad del placer”.

“Hay poemas de Pacheco que suenan a salmo o canción de encantamiento. Tras su velo silábico acecha una enseñanza de la vida y alguna moraleja. En su estremecedor poema Prehistoria cuestiona el patriarcado y machismo de las religiones tradicionales”, puntualizó Pineda.




Volver arriba