Preocupaba a Octavio Paz destino de México y AL

Foto de archivo del escritor mexicano Octavio Paz

Foto de archivo del escritor mexicano Octavio Paz

SANTIAGO DE CHILE (Notimex).- Octavio Paz, en sus últimos tiempos, “no veía con mucho optimismo el futuro de América Latina y de México”, dijo la ensayista y crítica Fabienne Bradu, nacida en Francia y residente en México desde 1976.

Le importaba mucho el destino de México, sobre todo, ese México como el dijo en sus palabras finales: “un país con sol, pero también con muchas nubes en su cielo, de amenazas”, señaló.

“Paz no era el tipo de intelectual que se refugiaba en una torre de marfil. Se interesaba por la política, la quería vivir y a veces protagonizar”, subrayó Bradu.

La política que él defendía era muy ética. Era una posición ética, señaló Bradu “recordando que cuando fue la masacre de Tlatelolco, el 2 de octubre de 1968, él renuncia a la embajada de India. Y le cobraron caro esa toma de posesión”.

“Es el único intelectual en la historia de México que renuncia por una posición política de condena al régimen. Entonces, ¿cómo decir que no es un ser ético”, añadió.

La singularidad de Paz, cuyo centenario se celebra este año, también en Chile, dice la biógrafa del poeta, “residía en que miraba el mundo como poeta. Nunca pretendió ser un político, ni un historiador”.

“La visión que ejercía y lo que escribía era desde su posición de poeta. Poeta que sí vivía no frente a la historia sino inmerso en ella”, indicó Bradu.

Por ello, la postura que tomó frente al Chile del Golpe Militar y la dictadura de Pinochet (1973-1990) era en realidad “una postura que él asumía no solamente frente a los otros países de América Latina, sino al mundo entero”.

“Esa defensa que hacía de la democracia, que por supuesto incluye a todos los regímenes que fueron totalitarios, de derecha, de generales, de la represión, de las brutalidades”.

Pero tampoco se iba hacia el otro lado, apuntó. “Sabemos también sus críticas a los regímenes totalitarios que formaban parte del bloque soviético, que se llamó socialismo burocrático o socialismo real”.

“Representaban para Paz la desilusión de pretender hacer la felicidad de la gente, pretender cambiar todo lo que iba mal en los sistemas capitalistas. Y que eso se coronara con un fracaso mayor o igual”, dijo.

“Paz es crítico de las izquierdas, de los regímenes totalitarios, del bloque soviético, pero la misma crítica la dirigía al régimen capitalista, a la sociedad de consumo, donde la poesía no tiene ningún lugar porque no es rentable” agregó.- Marcel Garcés




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