Piden apertura editorial para publicación de literatura maya

MÉRIDA (Notimex).- La literatura maya pasa por un proceso de revitalización, con una creciente generación de obra y la presencia de nuevos escritores, sin embargo, aún debe de enfrentar retos como la apertura de las editoriales a la publicación de libros en este idioma y la existencia de más lectores en su propia lengua.

De acuerdo con las escritoras mayas, Sol Ceh Moo y Ana Patricia Martínez Huchim, la lucha por impulsarla también debe de enfrentar retos como la incursión en nuevos géneros literarios, pero sobre todo, un mayor reconocimiento a las creadoras que suelen ser rezagadas por su condición de género.

Para Ceh Moo, quien rompió el mito de que la literatura maya sólo puede basarse en la oralidad, cuentos, anécdotas y leyendas, existe un reconocimiento a la calidad de la literatura maya contemporánea, incluso muchas obras forman parte de análisis por especialistas de prestigiadas universidades, aunque en el extranjero.

‘Para un escritor no hay mayor recompensa que te lean, para un escritor maya, es que lo hagan en tu propia lengua, sin embargo, nos enfrentamos con el hecho de que aunque la lengua maya es muy hablada, muy pocos saben leer’, comentó.

La creadora añadió: ‘esta es una situación difícil y dura, porque no tienes el reconocimiento en tu propia región. Lo peor es que sabemos que esta condición va a continuar, porque a las autoridades poco les interesa impulsar campañas de alfabetización para que puedan leer y escribir en el idioma maya, aún cuando son mayoría’.

Con 12 obras publicadas y cinco más que permanecen inéditas, la autora indígena considera que ésta pudiera ser la justificación de muchas casas editoriales privadas al interesarse poco por este tipo de literatura; empero, no así de las editoriales oficiales y los organismos que deben promover las culturas nativas.

Una de las características de la producción literaria maya, es que ha empezado a salirse de la oralidad, de los cuentos y leyendas como unidades de estudio centrales, empieza a recurrir a otros géneros como la novela y el ensayo, con temas muy contemporáneos y alta calidad en los textos.

Sin embargo, afirmó, la cultura maya se pretende apreciar como un tema de folclorismo y cuando nos anuncian en encuentros, la gente quiere vernos con huipiles y atuendos típicos, cuando la realidad es que lo maya se encuentra en lo que escribimos y no en lo que portamos.

Para un literato maya, continuó, es difícil promover su obra a diferencia de lo que sucede con creadores como los que escriben en náhuatl, un ejemplo, es que nadie graba (radio) en maya; no hay nada maya en la televisión, lo que para un pueblo como el nuestro puede ser un suicidio y una negación de lo que somos.

‘A instancias como el Conaculta, la UNAM o la UADY sí les interesa apoyar a la producción literaria en maya, aunque no con la intensidad que quisiéramos, pero es lamentable que para instituciones como el Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya (Indemaya) este no sea un tema de interés, pese a que forma parte del desarrollo del pueblo’, puntualizó.

Pese a ello, Ceh Moo afirmó que existe una amplia y creciente producción literaria, con valores que muchas veces deben de disponer de sus propios recursos para poder publicar, al tiempo ‘que se llena un hueco, que debe ser atendido por las instituciones’.

Sin embargo, advirtió que muchas mujeres mayas han levantado la voz y dado la cara por esta literatura, pero éstas presentan mayores dificultades para publicar, pese a la alta calidad de su obra, dado que se les sigue asociando a las labores del hogar.

En su opinión, aún se tiene la concepción y se enseña a las féminas mayas, que su lugar está al interior del hogar, que no pueden pensar y que su tarea está en el cuidado de los hijos y de la casa, subestimando la capacidad y el valor creativo de ellas.

‘La mayor parte de las obras publicadas son de varones; se piensa que la mujeres no cuentan con obras de calidad, porque dedican mucho tiempo a los hijos, pero la realidad es que existen mujeres con obras muy pulcras, que como yo asumen el reto de revisar una y otra vez su trabajo’, abundó.

La autora, -quien escribe por las noches-, resaltó ‘he tenido mucha suerte, asociada a la calidad de mi trabajo y a la dedicación, muchas escritoras mayas sólo ven publicada parte de su obra en revistas, cuando la prensa publica el extracto de un poema, la realidad es que no es fácil que una editorial te publique un libro’.

Por su parte, Ana Patricia Martínez Huchim, escritora, investigadora, docente y fiel difusora de la lengua maya escrita y hablada, estableció que la literatura maya pasa por un proceso de ‘revaloración y revitalización’, con un listado que supera los 60 escritores en esta lengua, la mayor parte de ellos hombres.

Mucha de nuestra obra, advirtió, se lee en el extranjero, pero lamentablemente la conoce la élite, es decir, escritores, investigadores y estudiosos, una gran parte de ellos foráneos, incluso como tema de análisis en las cátedras.

Subrayó que la realidad es que a lo largo de nuestra historia, la literatura maya ha tenido poca producción, aunque muy significativa, en estos momentos se puede decir que hay una intensa producción literaria, apoyada a veces por programas institucionales, pero aún es reducida en comparación con las publicaciones en lengua castellana.

Una de las justificaciones es que la lengua mayas es oral, y si bien es cierto, como lo vemos en la creación de cuentos, adivinanzas, refranes, leyendas y mitos.

‘También es cierto que debemos escribir libros en esta lengua, realizar programas de alfabetización en esa lengua, pues hablamos de una población que supera las 700 mil personas que se adscriben como mayas’, abundó.

Respecto a las dificultades para publicar libros en maya, expuso: ‘la única manera de publicar en nuestra lengua es entrando a concursos, presentar proyectos, pues no están al alcance recursos directos para este fin, pero además debemos de hacer largas colas para que nos publiquen un texto’.

‘Por cada 10 ejemplares que se editan en español, uno es en maya, si bien nos va, por cada 25 libros editados tres son en maya, por ello es que debemos pasar mucho tiempo en la búsqueda de vías para publicar, claro con el consiguiente reto de enfrentar a la burocracia’, recalcó.

‘Es difícil la situación, ya que por lo general nos enfrentamos a comités editoriales, en los que sus integrantes no hablan el maya, si bien nos va, uno lo hará, pero peor aún para las mujeres, casi siempre son hombres, lo que dificulta aún más las posibilidades de publicar’, dijo.

Pese a este panorama, acotó ‘creo que ahora existe una mayor difusión de la literatura en lengua maya, el trabajo de algunas personas por difundirla nos ha ayudado, pero ahora nos toca a nosotros dar continuidad y hacer nuevas propuestas’.

Afirmó que si se habla de que la lengua maya es una lengua prioritariamente empleada, entonces ¿por qué no pensar en alternativas como la edición de audiolibros o difundir la obra mediante videos o lectura en espacios públicos de fragmentos de la misma, en su caso aprovechar las radios comunitarias?

De acuerdo con la entrevistada, se habla de una lengua maya que aprovecha fenómenos como el facebook y las redes sociales, para darse a conocer mediante frases o pensamientos, al mismo tiempo, de una literatura que busca el perfeccionamiento constante y el cambio de estilos.

Hoy, prosiguió, podemos ver que se tocan temas muy actuales y que han dejado de ser los acontecimientos del pueblito: problemas económicos, la migración, la violencia, es decir, se habla de temáticas que afectan al pueblo maya.

Precisó que la literatura maya vive un proceso de cambio con la incursión de escritoras y escritores en géneros como la novela, la poesía, el ensayo, inclusive, ya se elaboran tesis en este idioma.

Además, en lo académico, ya existen carreras en linguística y cultura maya, que son el semillero de futuros lectores y críticos académicos de las obras literarias.

‘Desde mi parecer, el futuro que veo para la literatura maya es venturoso. Hay ánimo y empeño, con mucha mayor producción literaria y también lectores, aunque avanza lentamente, por el desinterés oficial por alfabetizar a un pueblo en su lengua nativa’, lamentó.




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