Muy chaparrita para tener poder

Muy chaparrita para tener poder

Se confiesa Elena Poniatowska ante Javier Aranda

El periodista Javier Aranda Luna y la escritora Elena Poniatowska, ayer, durante la charla que sostuvieron en el auditorio "Manuel Cepeda Peraza" de la Uady, que estuvo repleto

Con la franqueza de niña traviesa que la caracteriza, Elena Poniatowska terminó entrevistando al entrevistador, el periodista Javier Aranda Luna, anoche, en Mérida.

La charla, organizada por la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey), se llevó al cabo en el auditorio “Manuel Cepeda Peraza” de la Uady, que estaba a reventar. Allí acudieron la familia de la autora, su amiga la escritora Sara Poot Herrera, Rafael Morcillo López, director de la Filey; artistas, escritores y decenas de jóvenes que aplaudían y se carcajeaban de cada ocurrencia suya.

Entre otras cosas, Aranda Luna le preguntó a Elena sobre sus preferencias literarias, qué leía de niña, qué lecturas le sugirieron escritores como José Emilio Pacheco, Octavio Paz, Carlos Fuentes o Carlos Monsiváis.

“Octavio Paz me recomendaba cosas que me aburrían muchísimo. No le obedecía mucho”.

“¿Qué libros te impactaron?”. “Los de ellos, ‘Las batallas en el desierto’ o ‘La infame turba’ de José Donoso. Un gran libro que se debe leer es ‘La muerte de Artemio Cruz’, de Carlos Fuentes, es la base para entender qué le pasó a la Revolución Mexicana”.

De Fuentes recordó que “daba unas fiestotas cuando estaba casado con Rita Macedo, invitaba a toda la fauna. Enamoraba a todas las mujeres y todas le hacían caso. Yo no iba mucho porque era periodista, andaba en camión y vivía en quinquenios, mis zapatos tenían que durar cinco años… ¿Tú a qué fiestas de intelectuales vas?”, le preguntó a Aranda Luna, a lo que éste le respondió con otra pregunta, sobre la literatura infantil, pero Elena insistía, y luego le soltó: “¿A qué mujer te estás echando?”.

Entre anécdotas y risas, Elena y Luna pasaron de hablar de la corrupción a los libros de Historia y a cómo está ordenaba la biblioteca de la escritora, que tiene 17 mil volúmenes “que antes un albañil al que le gustaba mucho leer ordenó desde la letra A”, pero ahora están “regados en los cuartos”.

El periodismo era un tema ineludible, fuente de buena parte de la mejor literatura de Elena.

“¿A que periodistas admiras?”. “A Manuel Buendía, de haber sabido que andaba armado, porque cubría policía, no me sentaba siempre junto a él. Su muerte fue una gran pérdida para el periodismo”.

En algún momento Elena comentó que “el poder en esencia corrompe. Poco poder corrompe poco, mucho poder corrompe mucho”.

“¿No te ha tentado el poder?”. “No, porque soy muy chaparrita para tener poder”. “¿Pero te gusta jalar la cuerda hasta que dicen lo que quieres?”. “Ahora preparo más mis preguntas, antes preguntaba cualquier cosa, era ‘chingaquedito’”.

“¿Qué has leído últimamente?”. “Casi nada. Leía mucho a José Emilio Pacheco, a Rosario Castellanos, que está superabandonada. No olvido ‘La plaza del diamante’ (Mercè Rodoreda) y me gusta mucho Clarice Lispector”.

Sobre la literatura infantil, comentó que se le debe dar más atención, “es algo en lo que estamos fallando”.- Patricia Garma

Charla | Datos

Forma parte de un ciclo que se llama “Que te lo cuente” y se llevará al cabo una vez al mes con escritores invitados.

“Mañanitas”

La charla de ayer se llevó al cabo en vísperas del cumpleaños 82 de Elena Poniatowska (19 de mayo). Como regalo, un trío le cantó las “Mañanitas”.

Firma

Elena firmó decenas de libros de sus admiradores. Para los que no fueron preparados hubo venta de algunos títulos.




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