México celebra hoy a Octavio Paz

El país entero se rinde ante él con amplio repertorio

Exterior de la casa del barrio de Mixcoac, en la ciudad de México, donde nació Octavio Paz en 1914. Ayer falleció Helena, hija del escritor

MÉXICO (EFE y Notimex).- Octavio Paz es el poeta mexicano más reconocido en el mundo y uno de los más venerados, y es por ello que el país se rinde ante su figura con una serie de actividades convocadas para festejar hoy los cien años de su nacimiento.

Los homenajes oficiales comenzaron el jueves 20 en el Congreso con una sesión solemne en la que la viuda del escritor, Marie Jose Tremini, recibió en su nombre una medalla conmemorativa.

También se presentó un sello alusivo al centenario de Paz, al igual que un billete de lotería para el sorteo del viernes 28 pasado.

La figura del Nobel de Literatura en 1990 fue uno de los aspectos que se destacó con charlas y ponencias, especialmente en el encuentro “Octavio Paz y el mundo del siglo XXI”, celebrado el jueves y viernes. En él participaron intelectuales como Hugh Thomas, Ian Buruma, David Brading, Miguel León-Portilla, Tzvetan Todorov, Jean Meyer, Norman Manea, Juan Goytisolo, Héctor Aguilar Camín, Mark Lilla, Michael Ignatieff y José Woldenberg.Se habló de diversos ámbitos de la obra de Paz, como su relación con la Revolución, tema tratado por Enrique Krauze, amigo del poeta. En su opinión, la Revolución fue algo que el escritor nunca pudo dejar atrás y, “como buen hijo de la Revolución Mexicana, que no podía ni quería dejar de ser”, siempre mantuvo “un elemento de nostalgia revolucionaria”.Otros asuntos fueron la situación política y democrática actual de América Latina a la luz de las ideas de Paz. En esta ponencia participaron el ex secretario de Relaciones Exteriores Jorge Castañeda, el escritor chileno Jorge Edwards, el ex embajador brasileño Celso Lafer y el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti, quienes subrayaron la importancia de los ensayos políticos de Paz, así como su carrera como diplomático.Destacaron la actitud crítica del Nobel ante los regímenes autoritarios y la posición de apoyar la libertad, la democracia y la universalidad.

En los homenajes también ha habido lugar para la música y el viernes 28 el Centro Nacional de las Artes fue testigo de la cantata para mezzosoprano, quinteto de cuerdas y piano “Ofrenda del tiempo”, del ruso Dmitri Dudin, basada en el poema “Piedra de Sol”.

Hoy, fecha clave de los homenajes, tendrá lugar el “Retrato coral de Octavio Paz” en el que personajes de la cultura, como Elena Poniatowska, Alberto Ruy Sánchez, Charles Simic, Lasse Söderberg, Aurelio Asiain y Fabienne Bradu, contarán anécdotas, recuerdos y momentos compartidos con el poeta.

En la Fonoteca Nacional, edificio donde Paz pasó los últimos años de su vida cuando se era una casa habitación, saldrá al aire una estación de radio que en un ciclo de 24 horas emitirá entrevistas con Paz y diversos estudiosos de su obra.

Entre los materiales a los que tendrá acceso el público están comentarios de Elena Poniatowska, una lectura de poemas comentada por el propio escritor y una entrevista de Carlos Monsiváis a Paz realizada en 1967.

En la Biblioteca de México se inaugurará la exposición “Octavio Paz. Una pasión bibliográfica” con primeras ediciones de todos sus libros.

El homenaje a Paz durará todo el año, con actos como la exposición “Un soplo de luz: Octavio Paz y el mundo del arte”, que se inaugurará el 1 de septiembre en el Palacio de Bellas Artes con obras procedentes de 50 museos del mundo sobre las que escribió el Premio Nobel.

Xavier Velasco, autor de “Diablo guardián”, estudiaba Ciencias Políticas cuando supo de la existencia del escritor. “El primer Paz que llegó a mí fue un Paz totalmente deformado por la politiquería. Tiempo después me dio por leerlo, al ver que yo había aprendido a denostarlo cuando ni siquiera había aprendido a leerlo”, recuerda.

Tras hacer esa reflexión en torno al Nobel de Literatura 1990, Velasco dice que estar al tanto de Paz fue una experiencia de iluminación total, “sobre todo cuando leí ‘El laberinto de la soledad’ siendo yo demasiado joven para comprender, cabalmente, ese extraordinario ensayo”.

Velasco, Premio Alfaguara 2003 por “Diablo guardián”, puede asegurar, “con mucho orgullo”, que el gran momento de esa iluminación vino cuando tuvo entre sus manos “Piedra de Sol”, obra que a la fecha no ha terminado de leer. “Pero he leído ‘Libertad bajo palabra’” y volé muy alto con ‘El mono gramático’”.

“¡Por supuesto que algún día me formé para que Octavio Paz me firmara un libro!”, dice Velasco, quien se queda con la imagen de Paz el día que pasaron juntos en la Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería, la cual en su edición 2014 le rindió homenaje. Lo vio un día justo en el momento que llegó del brazo de su esposa a esa feria. Estaba completamente despistado y lo recuerda así, parado en la entrada, angustiado y sin saber por dónde iniciar, cómo transitar a través de los pasillos del Palacio de Minería, sus salones y espacios donde simultáneamente realizan presentaciones editoriales, conferencias, mesas redondas y más actividades.”Y yo, que sí sabía para dónde tenía qué ir porque andaba dando vueltas por toda la feria desde temprano, le dije que si quería que yo lo llevara. Estaba tan nervioso que se dejó conducir y no me dijo nada más. Tuve el enorme gusto de yo guiarlo a él después de todo lo que él me había guiado a mí; me quedo con la imagen de Paz parado en la calle de Tacuba viendo a uno y a otro lado”.Ahora, Xavier Velasco entiende la novela como un juego inocente llevado por placer hasta sus más atroces consecuencias. Sintomáticamente dedica todas las mañanas a meterse en problemas por escrito y las tardes, brujuleando entre calles y avenidas de la ciudad de México a resolverlos.”A Paz sólo hay una manera de celebrarlo, al igual que a todos los autores de su talla: leyéndolo y revisitando sus obras”.

“Yo no pienso en su centenario. Tengo a Paz aquí, conmigo, porque de pronto lo necesito, tanto como quien necesita a un maestro a quién consultar. Él se pedía mucho a sí mismo y yo nunca voy a poder exigirme tanto como él se exigía. Uno no puede compararse con gente como Paz, ya no hay gente como él. Yo aprecio a Paz y a su ritmo literario”. Con emoción, el escritor mexicano finiquitó la entrevista al subrayar que “Paz es el poeta de este país y es quien nos enseñó a leer a una enorme cantidad de grandes poetas. Nunca vamos a terminar de pagarle lo que nos dio con su obra que abarcó todos los géneros, especialmente poesía y ensayo. Y como escritor, me ha ayudado en el ritmo, en la exigencia al escribir un texto”.

ProgramaLas obras y los artistas visuales que influyeron en la vida y trayectoria literaria de Octavio Paz son abordadas en el programa especial “Paz: leer la imágenes”, que ayer se proyectó en la pantalla Jumbotrón del Auditorio Nacional. La emisión, producida por Canal 22, incluyó el testimonio de críticos de arte como Cuauhtémoc Medina y Teresa del Conde, y el historiador Miguel Angel Echegaray, así como de Héctor Tajonar y Ricardo Cayuela.

Nota fúnebre

Ayer, en la víspera del centenario de natalicio del escritor, falleció Helena, la hija de procreó con Elena Garro.

Helena Paz Garro falleció a los 74 años de muerte natural, en su domicilio de Cuernavaca, según informó su primo Jesús Garro Velásquez.

El cuerpo fue trasladado a una agencia funeraria de la capital morelense, donde fue velado. Sus restos descansarán donde reposan también los de su madre.

De un vistazo

Antología

Los textos que escribió Octavio Paz son los principales protagonistas de sus homenajes. Figura como ejemplo una antología de textos preparada por Danubio Torres Fierro que la Comisión Nacional de Textos Gratuitos editará y distribuirá entre 1.8 millones de estudiantes.

El FCE

El Fondo de Cultura Económica, la editorial más grande en América Latina, preparó para la ocasión varias ediciones conmemorativas, entre ellas la reedición de las obras completas del escritor que, en lugar de constar de 14 tomos como en la ocasión anterior, serán ocho en un formato más manejable.

Otros

Destaca también una introducción a su obra hecha por Alberto Ruy Sánchez, un antología compilada por el editor Ricardo Cayuela y una “autobiografía falsa” en la que el poeta Julio Hubard utilizó textos de Octavio Paz para dar cuenta de su vida.

Fuente: Notimex




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