Más cerca de Cervantes

Avanzan en la búsqueda de los restos del escritor

Investigadores trabajan en el convento de las Trinitarias de Madrid en busca del lugar donde estarían los restos de Miguel de Cervantes

MADRID (EFE).- Una vez rastreada la iglesia conventual madrileña donde estarían los restos de Miguel de Cervantes (1547-1616), los investigadores comienzan ahora una nueva etapa: recopilar toda la información para elaborar un mapa tridimensional que señale el punto exacto donde el escritor pudo haber sido enterrado.

Con ese mapa que el equipo de investigadores se dispone a elaborar, Madrid estará más cerca de saber si puede recuperar los restos de uno de sus personajes más universales, que fue soldado, poeta, dramaturgo, novelista y autor de la que se considera la obra cumbre de la literatura española, “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”.

Se sabe que, en cumplimiento de su deseo, Cervantes fue enterrado en la iglesia conventual de las Trinitarias de Madrid, ubicada a sólo unos metros de la casa donde murió, en el ahora denominado Barrio de las Letras, y las principales investigaciones sostienen que sus restos nunca salieron de allí.

Han pasado casi 400 años para que los medios técnicos necesarios y la voluntad de las instituciones se alinearan a fin de comprobar si, después de tanto tiempo, la hipótesis está en lo cierto.

Con ese objetivo, una decena de técnicos supervisados por el georradarista Luis Avial ha rastreado el subsuelo, los muros y la cripta de la iglesia durante tres días y ha obtenido información que ahora servirá para realizar un mapa tridimensional del templo que indique las cavidades secretas donde puede descansar el genio.

El proceso comenzará la próxima semana y permitirá obtener un plano muy detallado del templo -cuya planta es de finales del siglo XVII-, así como de la estructura que tenía la primigenia, de un tamaño más reducido, que data de 1612 y es en la que fue enterrado el escritor.

Sólo con los datos analizados hasta ahora los técnicos ya cumplieron un objetivo importante: saber cómo fue la planta del primer edificio.

“Hemos pasado el georradar varias veces, con distintas antenas según la profundidad que queríamos ver y con la malla, la definición más densa que se ha utilizado nunca en una iglesia en España”, explica Avial, quien se muestra convencido de que, tras el procesado de los datos, la información obtenida será “muy útil y valiosa”.

En una segunda fase los investigadores deberán excavar para recuperar los restos y analizarlos.

Los expertos guardan silencio, pero la exploración de la iglesia actual y los habitáculos aledaños ya ha dado frutos, pues de las indicaciones del radar se extrae una idea de dónde pueden estar, y dónde no, los restos de Cervantes, revela Avial.Las conclusiones definitivas se plasmarán en un informe que se facilitará después al Ayuntamiento de Madrid, que aportó los 12,000 euros de la primera fase del estudio, así como al forense Francisco Etxeberría.Éste, tras obtener los permisos necesarios, se encargaría de dirigir una excavación selectiva y cuidadosa para recuperar en una iglesia que es Bien de Interés Cultural (BIC) los restos óseos que puedan corresponder a los del escritor.Tanto Avial como el historiador Fernando de Prado, los dos principales impulsores del proyecto, dicen estar satisfechos con los resultados obtenidos en estos primeros días de búsqueda, pero piden “paciencia”.

De un vistazo

Trabajo “fácil”

La detección de cavidades y posibles fosas donde podrían reposar los huesos del escritor ha resultado más sencilla de lo esperado gracias al buen estado del suelo del convento.

A 400 años

Si se cumplen los plazos previstos y todo sale según lo deseado, este 2014, dos años antes de la celebración del cuarto centenario de la muerte del escritor, se despejará la incógnita de si sus restos permanecen después de tanto tiempo en la iglesia donde pidió ser enterrado.

Fuente: EFE



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