“Expresión sublime de alabanza”

La Catedral llega a los 250 años de su consagración

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Momentos de la Eucaristía con la que se conmemoró anticipadamente la consagración de la Catedral, por coincidir la efeméride con la fiesta de la Virgen MorenaMonseñor Emilio Carlos Berlie consagra el Pan en la misa de los 250 años de dedicación de la Catedral. Con él, el padre Juan Pablo Moo


“Este día en que celebramos los 250 años de consagración de la Catedral es para toda la comunidad arquidiocesana una apremiante llamada a ser discípulos y misioneros”, expresó el arzobispo de Yucatán, monseñor Emilio Carlos Berlie Belaunzarán, en la misa de acción de gracias por la dedicación del templo.

“La Catedral es expresión sublime de alabanza a Dios, del dinamismo del pueblo del Señor. Es símbolo y hogar visible de la comunidad diocesana, presidida por el obispo que tiene en ella su cátedra”, recordó el prelado en la celebración de ayer, que comenzó a las 11:15 a.m.

Recordó que el templo y el altar mayor fueron consagrados por el obispo Antonio Alcalde y Barriga el 12 de diciembre de 1763, un día especial en el calendario de la Catedral de San Ildefonso y el mundo guadalupano.

“La Catedral es una expresión sublime de alabanza a Dios”, dijo. “Este templo que se eleva hacia el cielo representa el dinamismo del pueblo de Dios que une sus fuerzas, trabajos, limosnas y oraciones para ofrecer a Dios una digna morada en la cual se invoca su nombre y se implora su misericordia”.

Exhortó a la comunidad a dar gracias por ser ésta una “casa de plegaria, de súplica, de culto, adoración y santificación”. “Es el lugar donde el pueblo cristiano acude para encontrarse con el Dios vivo y verdadero”.

Encomendó este momento histórico, de “gozo y gratitud”, a María de Guadalupe.

El Arzobispo concelebró la misa con monseñor Joaquín Vázquez Ávila, vicario general de la Arquidiócesis; el canónigo Gaspar Arceo Castillo, rector de la Catedral; los padres Juan Pablo Moo Garrido, ceremoniero; Pedro Mena Díaz, coordinador de la Comisión Diocesana del Cuidado de Bienes Culturales y Arte Sacro, y Héctor Cárdenas Angulo, director del Archivo Histórico de la diócesis, y el diácono permanente Carlos Novelo Rodríguez.

Como ya informamos, en el marco del aniversario el próximo miércoles 18, a las 8:30 p.m., en el templo se realizará la presentación del libro “La Catedral de Mérida. La gran casa de Dios en medio de T’hó”, del historiador Miguel Américo Bretos. La publicación cuenta con la colaboración de la Comisión de Arte Sacro de la Arquidiócesis y el apoyo editorial de Cultura Yucatán, A.C.

La obra se anuncia como “el libro definitivo de los amantes de la Catedral y la cultura yucateca”.

Perfil

El autor es investigador emérito del Instituto Smithsoniano. Ha dedicado buena parte de su carrera al estudio y la conservación de los monumentos hispanomayas de la Península de Yucatán.

Ha enseñado en universidades de Australia, Colombia, Estados Unidos y México, incluyendo la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Yucatán.- Claudia Sierra Medina

250 años | Dedicación

La consagración fue un 12 de diciembre, en homenaje a la advocación guadalupana.

No había constancia

El obispo Antonio Alcalde preguntó la fecha de la consagración y unción de la Catedral cuando llegó a Mérida. Nadie sabía, pues no había constancia de que se hubiera realizado. Así, en el altar del retablo que había suplido al del siglo XVII, hecho en tiempo del obispo fray Ignacio de Padilla y Estrada, el 12 de diciembre de 1763 se consagraron la Catedral y el altar mayor; se colocaron en el ara las reliquias de los santos Eustaquio, Simplicio, Coronata e Inocencia.

La Puerta del Perdón

Como fue celebración especial la de ayer, la puerta central o del Perdón se mantuvo abierta.




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