Epílogo a reseñas de la Virgen en San Sebastián

Tenemos que honrar a la Virgen María, porque Jesucristo la honró primero; si Él la honró y amó tanto, cómo no la vamos a honrar también nosotros y amarla con todo el corazón. La honramos porque el cuerpo humano con el cual Jesús nos salvó en la cruz se lo dio la Virgen María.

Con todos los artículos antes expuestos, pienso que es inaudita la transformación iconográfica que ha recibido la Virgen de San Sebastián, aunada a todos los sucesos que superó para lograr estar presente entre nosotros.

No sólo ella sufrió cambios en el templo, sino que esto sucedió con otras imágenes. Aquí se considera la originalidad y el valor del arte sacro que la creó, no sé si en otros lugares lo hayan hecho, pero para mí, y en opinión de otras personas, fue una osadía quitarle al Santo Niño para representarla tomando en consideración el dogma de la Asunción de 1950. Pero lo hecho hecho está, como dicen algunos, yo no la vi, no la conocí así, a mí me da igual, vengo a verla por devoción, eso ya es cosa del pasado.

Existió en el ambiente determinada inquietud al aclarar todos estos motivos y circunstancias, y creyeron que daría lugar a cambios en las costumbres, festividades e intereses creados y establecidos. La mayoría de los parroquianos que ahora viven desconocían muchos datos y anécdotas acontecidos a través del tiempo y del espacio, pero muestran interés por conocer todo ello.

Sin descripción

La devoción y amor que tienen a esta imagen es increíble, pues la belleza que irradia es de cierto modo indescriptible. Con estas reseñas históricas en las que han situado personajes y anécdotas se nos ha brindado la oportunidad de ser partícipes de todo lo que ha vivido la Virgen de San Sebastián. El fin de todo ello no es crear dudas ni polémicas de ninguna índole, sino que el público en general conozca y valore la historia que la rodea en este rincón de la gran metrópoli que fue la ciudad de las veletas.

Con todo ello propongo de manera explícita y abierta que en el templo parroquial de San Sebastián Mártir se ubique en algún lugar la imagen en cualquiera de sus representaciones artísticas del original de ella. De ninguna manera, y que quede claro, se trata de sustituir la actual o quitarla del lugar que tiene; creo sin lugar a dudas que la Virgen tiene derecho a que la gente de todos los tiempos conozca cómo era antes de las decisiones que se tomaron para representarla como la Asunción de la Virgen.

Las autoridades eclesiásticas no deberían cerrar los ojos respecto a toda esta información y sí proporcionar más datos, que sí los hay, tomando acciones respecto a la conservación y protección de la imagen de bastidos de la Virgen de San Sebastián.

El culto a la Virgen debe consistir en lo siguiente: primero, en una alta estimación de sus grandes cualidades y de su inmensa dignidad. Segundo: en una filial confianza. Tercero: en una estudiosa imitación de sus virtudes. Cuarta: en propagar el culto mariano (San Buenaventura). Los santuarios marianos de Latinoamérica son signos del encuentro de la fe de la Iglesia con la historia de nuestro continente (Documento de Puebla 1979).

Otro aspecto que propongo respecto a la devoción que los fieles le tienen a esta particular imagen de la Madre de Dios e intercesora en nuestras vidas es convertir este templo en santuario mariano como ya acontece con las ocho iglesias erigidas oficialmente en agosto de 1987 en Yucatán. Generalmente los santuarios nacen como hechos por la piedad popular, a la que posteriormente se añade la aprobación de la autoridad. Todo ello conlleva una mayor riqueza espiritual con la Madre de Dios y, por consiguiente también, a numerosos trámites de toda índole, pero esto queda en manos de aquellas personas que consideren si vale la pena o no.

Frutos

Creo sin lugar a equivocarme que la labor que he realizado ha sido fructífera y me siento satisfecho por ello. Aquí se expuso de una forma breve, pero la investigación se recopila y matiza en un libro detallado con fotografías, dibujos, etcétera, donde el texto será íntegro sin omitir ningún tipo de detalle.

Gracias a todas las personas que colaboraron de alguna forma. Dile a María que te salve de los muchos peligros que tienes en la vida, peligros en el cuerpo y en el alma. Dile, pero dile con todo el corazón.

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*) Profesor jubilado. Correo: [email protected]




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