Enseñanza que dejan los Reyes

Pilar Varas Gómez (*)

De la tradición de los Reyes Magos también se pueden extraer lecciones de etiqueta

Todos las años los Reyes Magos de Oriente vienen repartiendo juguetes y regalos a los niños que se han portado bien. Los pequeños de la familia está muy nerviosos la víspera de la venida de los Reyes y para que se duerman los papás les dicen que, si ven a los Reyes repartiendo los regalos, aquéllos desaparecerán como por arte de magia y no les dejarán nada.

Los preparativos para esta noche mágica empiezan unos días antes cuando los niños escriben una carta a los Reyes Magos pidiéndoles los juguetes que desean recibir. Las cartas se depositan en los buzones reales que se encuentran ubicados en diversos lugares de la ciudad.

El día anterior a su llegada, familiares y amigos se reúnen para cortar la rosca o roscón y comerla con chocolate. La mesa se adorna con motivos navideños y se disfruta de la convivencia de los mayores y los pequeños.

A lo largo de los años los Reyes nos han enseñado a trabajar diversos aspectos de etiqueta, como son la paciencia, aparecen una vez al año y siempre el mismo día; la imagen, visten muy elegantes como debe de ser en una noche tan especial; la puntualidad, siempre llegan a la hora indicada, ni un minuto más ni un minuto menos; nos enseñan cortesía, amabilidad y son muy serviciales, pues depositan los regalos en los lugares donde se han colocado los zapatos de las personas a las que les deben dejar los regalos. Son ecológicos, siempre viajan en camellos y nunca usan otro tipo de transporte; son agradecidos, comen lo que se les deja preparado y a cambio ello nos han dejado como tradición y agradecimiento la famosa rosca de Reyes o roscón.

Por todas estas bellas enseñanzas y por el roscón les tenemos que estar muy agradecidos. Gracias, Majestades, hasta el año que viene.

—–

*) Experta en protocolo y etiqueta, y artista plástica. Correo: pvarases@yahoo.




Volver arriba