El fundador de Mérida regresa al balcón de su casa
El fundador de Mérida regresa al balcón de sus casa 471 años después de construirla.- Foto de Hánsel Vargas Aguilar
En la víspera del 6 de enero, al comenzar las celebraciones por la fundación de Mérida, un grupo de actores invitó a reflexionar sobre los argumentos enfrentados de mayas y españoles acerca de la fundación de la capital yucateca.
En una representación teatral en la Casa de Montejo, uno de los cinco escenarios naturales en los que se realizó el variado espectáculo que subió el telón de las festividades, se confrontó a Francisco de Montejo El Mozo con un líder indígena.
Ese último reclamó al conquistador el sometimiento por la fuerza del pueblo maya, cuyas ciudades aportaron las piedras para las nuevas construcciones hispanas. Pero el guerrero hispano replicó que al llegar a esta tierra solo encontró ruinas, y gracias a él todavía existe la gran Ichcanzihó. “De otra modo esta sólo sería una ruina más entre la selva”, argumentó.
El fundador de Mérida regresa al balcón de sus casa 471 años después de construirla.- Foto de Hánsel Vargas Aguilar
Para la escenificación de ese diálogo se utilizó el balcón de la Casa de Montejo, desde el cual habló el militar. Abajo, en la calle, estuvo el líder maya con su séquito. Hasta donde se recuerda, es la primera vez que ese predio sirve para esos fines. Sobresalió el impacto visual, emotivo, generado por la imagen de El Mozo desde el balcón de su casa mirando la ciudad que construyó, y al jefe maya exigiendo reivindicación.
Iván Rubio es el autor del texto usado por los actores (Francisco Sobero “Tanicho” y Jorge Chablé) en esa representación. Aquí ofrecemos un fragmento del citado diálogo.
Indígena: Vengo a tu casa para que no olvides, estoy aquí para recordarte lo que pasó antes de que Mérida existiera, cuando admiraste Ichcanzihó y conociste T’hoo, tierra de nuestros ancestros.
Francisco de Montejo: Una batalla que ganamos legítimamente. Después de varios intentos ya era momento de fundar nuestra capital.
El fundador de Mérida regresa al balcón de sus casa 471 años después de construirla.- Foto de Valerio Caamal Balam
Indígena: Te aprovechaste de nuestra debilidad. En vez de estar unidos como el gran pueblo maya que somos, nos estábamos peleando.
Francisco de Montejo: Pueblo bravo y peligroso. Precisamente fundamos la capital aquí, porque fue el lugar máss adecuado, la llamamos Mérida, porque nos recordó la Mérida romana de España.
Indígena: Ichcanzihó luchó con bravura, defendió sus ceibas, palacios y cultura, los templos y sus dioses, su fe y la libertad. La sometiste por la fuerza, dio su sangre y sus piedras para construir esta nueva ciudad.
Francisco de Montejo: Todo estaba en ruinas. Encontramos cinco cerros y de esas ruinas empezamos a construir esta casa, la casa del fundador; la santa iglesia catedral, edificios de gobierno y cárceles. Esta ciudad me pertenece porque soy su fundador, Francisco de Montejo “El Mozo”
Indígena: Somos más dueños nosotros, sus primeros pobladores, que los conquistadores intrusos.
Francisco de Montejo: Trajimos el progreso, al verdadero Dios y los designios de su majestad.
Indígena: Nuestra cultura era majestuosa y no la respetaste, te impusiste enfrentándonos con pueblos hermanos y con la fuerza de las armas se hizo tu voluntad y la de tu pueblo.
El fundador de Mérida regresa al balcón de sus casa 471 años después de construirla.- Foto de Valerio Caamal Balam
Francisco de Montejo: No reclames, ya no tenían nada cuando llegamos. Este fue el lugar que escogimos para sentar estado de gobierno y milicia de su gran majestad y al cabildo lo entregamos con rango de ciudad. Gracias a mi aun existe la gran Ichcanzihó, de otra manera solo sería una ruina más entre la selva.
Indígena: Pero nunca debemos olvidar que esta gran ciudad primero es maya y luego española, que su belleza se erigió de nuestra cultura y que somos resultado de una mezcla forzada que derivó en una nueva raza.
Francisco de Montejo: Así nació Mérida, de cimiento indígena y arquitectura hispana. Con las piedras mayas construimos norias, atrios, iglesias, portadas con sus nichos, calles y callejuelas.
Indígena: Pero nuestra cultura prevalece a pesar de las lenguas extranjeras, las costumbres ajenas y los deseos de imposición. Es cierto, hoy somos una nueva raza pero en nuestra esencia seguimos siendo mayas.- Por Hánsel Vargas Aguilar
