El arte de Yucatán en el Palacio Nacional
“Mujer escuchando atentamente” (derecha), del maestro Fernando Castro Pacheco y “Arcángel”, obra de finales del siglo XVII en madera tallada
Inaugurada el pasado 18 de octubre del 2012, la muestra Acervos artísticos de la Nación en custodia de la SHCP en la Galería de Palacio Nacional, abarca a través de más de 270 piezas, un recorrido por el arte mexicano de los siglos XVII al XXI, que va desde el virreinato hasta las nuevas propuestas formales que integran la creación contemporánea.
En la primera sala, dedicada a la escuela mexicana de pintura y escultura destacan nombres de importantes creadores plásticos como Diego Rivera, Raúl Anguiano o David Alfaro Siqueiros, y entre ellos, la obra del maestro Fernando Castro Pacheco denominada Mujer escuchando atentamente, s/f; este merecido reconocimiento a una figura esencial en las artes plásticas yucatecas permite una reflexión sobre su trabajo, no únicamente en el campo artístico, sino también en el de la enseñanza de las artes plásticas en nuestro país, labor en la cual llegó a ocupar el puesto de Director de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado la Esmeralda.
En este recorrido podemos citar también a la maestra Gerda Gruber, quien sin ser oriunda de estas tierras, se ha avecindado desde hace más de dos décadas, creando un reconocido centro de estudios de la escultura en el municipio de Conkal, a 16 kilómetros al noreste de la ciudad de Mérida. De ella se incluyen cuatro piezas: En vuelo II y Origen, de 2009, y dos Sin título de 2005; las primeas en resina cristal y las dos últimas en porcelana. Piezas que dan testimonio de la contemporaneidad del lenguaje escultórico mexicano.
En ese mismo tenor, aunque no del todo arraigado a nuestro estado, Jorge Marín, quien desde hace unos años reside de forma alterna entre el DF y nuestro estado, en el casco de la hacienda denominada San Antonio Sac Chich en el municipio de Acanceh, se encuentra representado con dos obras en bronce de mediano formato denominadas: Garuda I y II, de 2007.
Asimismo está presente uno de los más destacados dibujantes mexicanos, Miguel Carrillo, de quien poco se conoce en el estado de Yucatán y quien nació en la ciudad de Mérida en el año de 1947; de él se incluye un dibujo al carbón sobre papel denominado Reflexiones del año 1989. Este creador tiene una considerable importancia a nivel nacional; su legado debería estar presente en la memoria colectiva de un estado en el que comúnmente nos ufanamos de la mal llamada “Plástica Yucatanense”.
Para cerrar este recorrido, se destaca la presencia de la maestra Rosario Guillermo, de quien se incluyó la obra denominada Margata, de 2011, una cerámica de gran formato (198 x 65 x 67 cm.) en cuyas formas orgánicas se reconoce una continuidad con su trabajo precedente y consolida su relación de fidelidad a la técnica cerámica, en la que comprueba una maestría indiscutible, no únicamente al manejo de los volúmenes, sino de establecer un lenguaje reconocible que le ha valido en la actualidad el sobreprecio en este campo, el de la cerámica escultórica.
En el núcleo dedicado al arte colonial, se incluyeron dos piezas que representan a dos Arcángeles, cuya factura delata de manera directa su origen peninsular, y que nos remontan a los altares privados o domésticos de nuestra infancia; obras en las que se aprecia su factura ingenua con rasgos y conformación primitiva de la imaginería popular.
La muestra es una clara oportunidad de hacer un repaso necesario por el arte mexicano y sentirnos orgullosos de nuestro coterráneos yucatecos, cuyas obras son admiradas por miles de visitantes nacionales y extranjeros, ésta permanecerá abierta hasta el 31 de marzo del 2013.- (Por Rafael Alfonso Pérez y Pérez)