Enséñales responsabilidad

Además de ocuparse en ser niños, los menores necesitan aprender a cumplir ciertas obligaciones

¡Hola, Rebeca! Hablas de responsabilidades y reglas para los hijos, pero creo que ellos son niños y sólo deben ocuparse de la escuela. ¿Por qué insistes en eso? David.

¡Hola, David! Agradezco tu comentario y el de todos los que se han dado un tiempo para compartir sus opiniones conmigo vía correo electrónico. Es cierto que he insistido en las reglas y ello se debe a una situación que se presenta cada vez más en años recientes: la falta de límites en niños y jóvenes.

Si observas a los chicos en cualquier ámbito, te darás cuenta que casi siempre piden más cosas a sus papás, tíos, abuelos o a cualquier otra persona que se los permita, llegando incluso a exigirlas. Pueden ser tan insistentes que acaban obteniendo lo que solicitan sin tener que dar nada a cambio.

A los adultos les resulta más sencillo ceder a las peticiones a cambio de promesas que, de antemano, se sabe que no cumplirán: “Si me compras la muñeca, me voy a comer todo lo que me des”; “Si me compras el teléfono, voy a estudiar más”; “Si me dejas ir a la fiesta, voy a limpiar mi cuarto”. Lo anterior ocurre porque no ceder implica un conflicto que puede llegar a situaciones que no se saben manejar, como reclamos, berrinches, amenazas con salirse de la casa.

Tú eres un adulto y, como tal, sabes que debes trabajar y cumplir compromisos para después disfrutar de los logros. Las obligaciones no siempre son agradables, pero sabes que hacerlas te deja la sensación de haber cumplido con lo que te toca. De la misma forma, si desde pequeño le enseñas a tu hijo o hija que tiene tanto derechos como obligaciones formarás a una personita responsable en casa. Por supuesto que las obligaciones de los niños deben ir en función de su edad y capacidad tanto física como mental. Algunas recomendaciones para iniciar son pedirles que recojan sus juguetes cuando terminen de usarlos, que tiendan su cama, que recojan sus platos de la mesa después de comer e, incluso, que los laven.

Conforme tu hijo crezca sabrá que los derechos van de la mano con las obligaciones.

En dicho proceso debes acompañarlo muy de cerca y enseñarle con el ejemplo, es decir, debes enseñarle a recoger sus juguetes y tender su cama haciéndolo al principio junto con él y después dejar que lo haga por sí mismo.

Si al niño o niña se le enseña que debe dar algo a cambio de lo que pide sabrá que cada cosa tiene un valor (no necesariamente económico) y obtenerlo conlleva un esfuerzo, razón por la cual apreciará aún más aquello que se le otorgue después de haber cumplido una responsabilidad. El paso siguiente consiste en hacerlo responsable de sus decisiones, lo cual sucederá de forma natural si ya sabe respetar límites. Dichas decisiones pueden iniciarse también desde pequeño: si quiere comer pizza, no es aceptable que cuando la tenga enfrente trate de cambiar a otra comida.Más adelante, la niña o el niño podrá opinar sobre la escuela en la que quiere estudiar, las actividades extraescolares que quiere realizar y en cada ocasión deberá saber que una decisión reflexionada y tomada debe mantenerse. En este sentido, deben haber aprendido a no pedir que, por ejemplo, le compren un piano para aprender a tocarlo y al poco tiempo decir que ya no quiere continuar con dicha actividad.

Si tienes alguna duda sobre ser papá o mamá, escríbeme a serpadresmerida@ gmail.com. Si requieres apoyo para tratar algún problema personal o familiar, pide una cita al teléfono 317-59-17.




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