Docenario Guadalupano

Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Día dedicado a San Francisco Javier, patrono de las misiones.

La Sagrada Escritura presenta de muchas maneras la presencia del Espíritu Santo en la creación, en los momentos fuertes de la Alianza Divina con el pueblo de Israel, sobre todo en algunos salmos: 8, 104 (103), 148… y 21 (20), 100 (99) y 107 (106). Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciéndenos en el fuego de tu amor. Padre, envíanos tu Espíritu y todo será renovado.

Segunda consideración: La belleza de la creación aparece muy presente en el primer encuentro de Juan Diego con la Virgen (N.M. 12-21) y en el relato del encuentro con las flores en la cumbre del Tepeyac (176-177).

Tercera consideración: El Espíritu Santo es el que estuvo preparando todo el Acontecimiento Guadalupano para que se pudiera dar la entrega de las flores y estamparse la Imagen Guadalupana en el ayate de Juan Diego (N.M. 179-190).

Cuarta consideración: El mismo Espíritu Santo es el que puso en marcha al pueblo indígena para que reconociera que lo sucedido era obra divina (212-218).

Quinta consideración: El Espíritu Santo confirma la elección de los obispos, encargados de la comunidad creyente, para que puedan discernir la presencia y voluntad divina en los sucesos de la vida eclesial y el pueblo obedezca con seguridad. Así es desde la fundación de la Iglesia y así fue en los inicios del Acontecimiento Guadalupano (N.M. 33, 52, 60-62; 70-81; 137-139; 172; 209-213).

Oraciones finales del rosario.

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