Dinamita de ritmos con la Night Club Orquesta en la Alemán
Es probable que los servicios médicos de la colonia Miguel Alemán estén saturados este día con pacientes radiantes de felicidad pero con los achaques retentados. La razón de ello fue el animado baiolongo que el Ayuntamiento de Mérida organizó anoche en el parque de ese punto de la ciudad y que congregó no sólo a vecinos de la zona sino también otros adeptos al veneno musical de las grandes bandas que en el pasado dominaron los escenarios.
Jubilosos, cientos de adultos mayores se dejaron hipnotizar por la batuta de Claudio Pasos Sosa y su Night Club Orquesta en un espectáculo al aire libre organizado por la Dirección de Cultura como parte del “Mérida Fest 2013”.
El catálogo de ritmos ofrecidos por los nueve músicos y dos cantantes de ese grupo se asemejó el diseño de una montaña rusa: baladas y piezas suaves de Ray Connif, Frank Sinatra y Nat King Cole para luego acelerar con volcánicas interpretaciones de Celia Cruz, Ramón Marquez, Pérez Prado y Benny More “El bárbaro del ritmo”. De nuevo se repetía esa secuencia para que los danzantes recuperaran el pulso cardíaco y la presión arterial y resistieran la siguiente oleada de swing, cumbia, mambo y chacha-chá.
“Con esta música hasta los muertos bailan”, dijo Esteban Tun Bracamonte, vecino de la colonia Bojórquez y aficionado a los bailes públicos que semanalmente organiza la Comuna. Vestido con pantalón blanco, guayabera beige y lustrados zapatos café se presentó a la colonia Alemán para derramar estilo.
La gente se aglutinó en la pista y otros sitios del parque desde el primer número del programa de cerca de 20 piezas ofrecida por la orquesta. Y no se quitó de ahí sino hasta que músicos y cantantes le obsequió dos números extra de dinamita musical. Las parejas resistieron. Cada quien bailó mostrando su personalidad y clase: suavidad por aquí, elegancia por allá, giros expresivos de este lado y pomposos quiebres de este otro, o bien un lujurioso meneo de caderas y exageradas demostraciones a los nietos de que no se ha olvidado cómo se ejecutan esos bailes.
Hubo bailarines que no se movieron de su rincón y otros más que viajaron por la pista. La recorrieron de Norte a Sur, de Este a Oeste, por arriba, por abajo y en medio. También se vio a mujeres que a falta de caballeros con vigor formaron parejas o grupos entre ellas para no desperdiciar tanta candela de ritmos buenos. En el extremo estuvieron quienes momentáneamente dejaron el “burrito” y el bastón e intentaron suicidarse con El Chivirico y La Pollera Colorá. Por fortuna, no fue necesario llamar a la Cruz Roja.
La Dirección de Cultura convocó a los sobrevivientes a un nuevo desafió. El próximo domingo a partir de las cinco de tarde realizará en la Plaza Grande un maratón de baile con una orquesta y tres conjuntos musicales: Acerina y su danzonera, Dayron, Los Méndez y La Habana Son. Preparen las ambulancias.- Por Hánsel Vargas Aguilar.