“Nany Namú” inspira un libro
Daniel Torres habla sobre lo "queer" en la Filey
Un público conformado por jóvenes universitarios y académicos fue el que conformó la conferencia impartida por el Mstro. Roberto Ortiz y el Dr. Daniel Torres, “Hagiografía de lo queer”.
Primeramente se aclaró que en realidad la presentación se trataba más de un diálogo de experiencias en materia de lo queer (o aquello que se traduce como “raro”), donde el término “hagiografía” hace referencia al estudio de los santos.
Cabe señalar que este tema de lo queer, a pesar de ser tratado por varias universidades sigue siendo muy complejo en cuanto a su definición y su materia de estudio, pues mucho se ha ligado a lo que corresponde como un movimiento de revolución sexual (más ligado a los grupos de homosexuales masculinos y femeninos), que a lo que los autores denominan como “espacio fértil” donde se producen muchos otros espacios de interpretación.
“Las expresiones y los insultos son muchos para desembocar en un término clínico de homosexualidad”, afirma el escritor puertorriqueño Daniel Torres al referirse a todos los sinónimos en los que desemboca la palabra “gay” o “lesbiana”, y los cuales lejos de adquirir un término peyorativo como en sus inicios, afirma el autor, hoy se han convertido en ese espacio de resistencia a la heteronormatividad (lo que nos define como “macho” y “hembra”).
“Uno escribe porque se deschaveta, y uno lee porque no le gusta la realidad”, sentenció Roberto Ortiz al describir su experiencia ante lo queer y de cómo sus lecturas lo fueron confrontando con esa normatividad sexual entre heterosexuales y homosexuales, que lo hacían cuestionarse sobre su propia identidad.
Antes de terminar con su participación, Daniel Torres confesó que fue precisamente la figura del travesti yucateco Nany Namú quien lo inspiró para escribir su novela Conversaciones con Aurelia. La sesión terminó con un manifiesto de autoría del maestro Roberto Ortiz, quien recordó que la homosexualidad no se trata de una enfermedad “pero la homofobia sí es un delito”, concluyó. – Por Noemi Domínguez Montañez
