Ingeniero mexicano desarrolla “el robot pianista más evolucionado” del mundo

MÉXICO (EFE).— Un ingeniero egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN) de México diseñó y construyó el primer robot pianista con diez grados de libertad, llamado Rohmus, informó hoy la institución educativa.

Miguel Adad Martínez Genis, de la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas del IPN, es el autor de lo que hoy califica, después de dos años de investigación y trabajo, de “el robot pianista más evolucionado a nivel mundial”.

Refirió que en Estados Unidos, Italia, China y en el estado mexicano de Puebla se han desarrollado cuatro robots pianistas, pero solamente tienen capacidad para bajar y subir los dedos (flexión y extensión), mientras que Rohmus también puede abrirlos y cerrarlos (aducción y abducción).

Ello le permite tocar acordes y alcanzar notas que se requieren para interpretar melodías con mayor nivel de complejidad, apuntó el IPN en un comunicado.

El ingeniero en Mecatrónica relató que el primer reto que se planteó fue que el robot funcionara sin depender de una computadora y que fuera antropomórfico, sin pistones ni dedos de más como algunos diseños que existen, y con movimientos similares a las manos de una persona.

Para lograrlo se dio a la tarea de realizar un exhaustivo trabajo interdisciplinario de investigación en el que involucró conocimientos de mecánica, electrónica, programación, control, música y biónica.

“El proyecto empezó con la investigación acerca de la fisiología y anatomía de la mano, del brazo, el análisis de sus movimientos y funcionamientos. Posteriormente, busqué maestros de piano y pianistas de la Escuela de Iniciación Artística de Bellas Artes, quienes me dieron información sobre los movimientos, la rapidez y fuerza con que se tienen que tocar las teclas”, narró el investigador.

Los músicos le hablaron de “la imperiosa necesidad de que el robot abriera los dedos, porque hay escalas que requieren de movimientos muy amplios”.

Martínez Genis planea estudiar una maestría en Inteligencia Artificial para incorporar a Rohmus una cabeza con visión artificial, de modo que pueda ver las teclas, posicionar las manos correctamente y ejecutar la melodía programada previamente.

“Me gustaría incursionar en una rama de la inteligencia artificial que se llama emociones artificiales, además de otorgarle al robot movimientos más precisos sin necesidad de programarle subrutinas”, indicó.

Otra mejora que planea incorporar a Rohmus es la capacidad de reconocimiento facial, con el propósito de que pueda ver y reconocer la voz de la persona que tenga enfrente e incluso interactuar y hablar sobre su repertorio musical.

“Lo que se pretende es seguir independizando al robot de la computadora, que no tenga interfaz ni botones y que no tenga que darle clic, sino que un humano pueda interactuar directamente con el robot como si se tratara de otro humano”, destacó.




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