Tips contra el efecto “rebote”

Una dieta personalizada diseñada por un profesional en lugar de las dietas “milagro” es lo más sensato

El propósito de bajar de peso haciendo ejercicio va de la mano con una sana alimentación, y al igual que la amplia oferta de disciplinas para ejercitarse que hay, también debe elegirse la dieta más adecuada a las necesidades y estilo de vida de cada persona, con la asesoría de un profesional en el área.

Aunque no podemos recomendar una dieta en particular por la misma razón, sí podemos mencionar algunos consejos recurrentes de los nutricionistas.

Por ejemplo, los nutriólogos insisten en que no hay nada mejor que una dieta balanceada para perder peso gradualmente, sin sufrir el famoso “efecto rebote”, pues luego de presentar ganancia de peso muchas personas recurren a dietas extremas o “milagro” para después volver a subir al poco tiempo, sin considerar el daño a la salud que esto ocasiona.

Según expertos, el 80% de quienes realizan el tipo de dietas extremas presenta rebote a más tardar en el primer año posterior a haber concluido el régimen, y además pueden aumentar hasta un 4 ó 5% más de lo que pesaban antes de restringir su alimentación.

Eliminar los carbohidratos es uno de los errores más comunes de la gente que quiere perder peso.

El programa Nutre y Mueve Tu Vida advierte que al dejar de consumir harinas (pan, tortillas, pastas, etc) se pierde músculo en lugar de grasa.

Para bajar de peso sin poner en riesgo la salud se debe incluir el consumo diario de los cinco grupos de alimentos (harinas, frutas, verduras, carnes y grasas) en porciones adecuadas a la edad, sexo, estatura y estado de salud de cada quien.

 

Algunos consejos
He aquí una breve lista de los que comúnmente se escucha de los nutriólogos:

1. No saltarse las comidas e incluir refrigerios sanos entre los alimentos, en porciones pequeñas (verduras crudas ralladas, una fruta, un vasito de yogur light, una barrita de cereal, etc.)

2. Preparar los alimentos cocidos, al vapor, asados o a la plancha, con rocío vegetal (no fritos ni empanizados).

3. Consumir poca sal.

4. Beber suficiente agua (algunos dicen 2 litros diarios, pero puede variar).

5. Realizar ejercicio al menos 3 veces por semana mínimo 30 minutos (bailar, caminar, correr, saltar la soga, nadar, hacer ciclismo, etc.) Si se combinan ejercicios de resistencia muscular (por ejemplo, levantar pesas de bajo peso) con actividades aeróbicas (las que requieren gran circulación de aire en los pulmones, como los ya mencionados) habrá mayor firmeza muscular y baja de peso.— Patricia Garma Montes de Oca



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