Ser padres

Maestra en Psicología Rebeca Vences Solís

Mi hija nació con labio leporino 

¡Hola, Rebeca! Recientemente nació mi hija, producto de una relación muy complicada en la que su mamá no quería tenerla y en varias ocasiones me dijo que quería abortarla, incluso la llegué a encontrar tomada durante el embarazo. La nena nació con labio leporino y paladar hendido. Soy dentista y esta situación es frustrante. Iván.

Hola, Iván. Debido a tu profesión sabes que el labio leporino y paladar hendido puede tener muchas explicaciones, entre otras, problemas genético del padre o madre, la presencia de algún virus o el consumo de drogas durante el embarazo.

La situación que mencionas sobre el rechazo de la madre hacia su hija tal vez te haga pensar que, por haberla encontrado tomando, ella sea la única culpable de la situación física con la que nació tu nena; sin embargo, es algo imposible de confirmar.

El nacimiento de un bebé, independientemente de las condiciones de la pareja, trae consigo una gran cantidad de fantasías de los futuros papás y mamás: seguramente pensabas que sería alguien que lograría todo lo que tú no lograste, sería mejor que tú, tendría mejores condiciones, no le faltaría nada, estudiaría lo que tú siempre quisiste y no lograste, serías mejor papá que tu propio papá (porque ya aprendiste lo que se debe hacer), aprendería a hablar más rápido que los demás, caminaría antes de cumplir el año, sería muy inteligente, muy atlético(a), muy amiguero(a), en fin, todo lo mejor. Si después de hacer tantos planes y crear en tu mente la vida que quieres para tu hija resulta que cuando nace tiene un problema se presenta una discrepancia entre la imagen que creaste en tu cabeza y la bebé que tienes en brazos.

Lo que ahora estás sintiendo, esa frustración es derivada de un golpe muy fuerte a tu ego, ya que siempre imaginaste a tu bebé sana, completa y feliz. En estos casos, lo más sencillo es voltear a todos lados para buscar al culpable y señalarlo, así logras tranquilizar tu ego y puedes pensar algo como “no fue mi culpa, en mi familia no hay nadie que tenga ese problema genético, seguro que en la familia de su mamá sí lo hay” o muchos otros pensamientos que te hacen desmarcarte de la responsabilidad de ser el papá de una nena que nació con un problema. Sin embargo, es importante que pienses que lo único que importa es tu nena.

Afortunadamente, tu profesión te permite ayudarla en esa situación, siendo dentista en poco tiempo podrás tener una idea de cómo ayudarla para que esa situación le afecte lo menos posible, para que pueda articular las palabras de manera clara y su desarrollo fisonómico sea completamente funcional y lo más estético posible. Lo fundamental es que toda esa frustración la uses en ser lo más creativo posible a fin de que puedas darle la mejor calidad de vida, en vez de lamentarte por algo que no puedes controlar y seguramente tampoco estaba en manos de su mamá.

Si tienes alguna duda sobre ser papá o mamá escríbeme a serpadresmerida@gmail. com. Si requieres apoyo para tratar algún problema personal o familiar, pide una cita al teléfono 317-59-17.



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