Elegir una escuela cara

Ser padres

Maestra en Psicología Rebeca Vences Solís

¡Hola, Rebeca! Mi hermana y su esposo estudiaron en una escuela muy cara, les enseñaron que serían “empresarios” pero no les ha ido muy bien: viven en una casa de sus suegros, el dinero apenas les alcanza y ahora que su hija va a entrar a la secundaria quieren que entre a una filial de la escuela en donde ellos estudiaron. La niña hizo un examen y obtuvo el 70% de beca, el resto de la colegiatura la pagarán sus abuelos porque a sus papás no les alcanza. ¿Esto le puede afectar a la niña? Fátima.

Hola, Fátima. Por lo que comentas parece que tu hermana y su esposo consideran que estudiar en una escuela cara puede ayudarles a tener un mejor estilo de vida, lo cual puede suceder, debido a que se establecen relaciones con personas que comparten intereses en varios sentidos: vida social, cultural, económica, religiosa.

La beca que obtuvo tu sobrina evidencia la posibilidad intelectual que tiene para acceder a una escuela que podría ser más exigente, lo cual de entrada es digno de ser aplaudido. Sin embargo, lo importante aquí es la forma en que la niña y sus papás tienen identificada su situación actual, tendrían que considerar las circunstancias que ella va a vivir en el día a día y podrían generarle alguna insatisfacción con respecto a su familia, al compararla con la de sus compañeros.

Si tu hermana piensa que por estudiar en una escuela cara y de prestigio su hija tendrá mejores posibilidades podría estar viviendo en la fantasía que, a su vez, ella tuvo cuando estudiaba en la misma escuela. La expresión: “Les enseñaron que serían empresarios” me remite a que han hecho intentos pero no han logrado tener la vida que deseaban. Éste es el punto complicado de la situación de tu sobrina.

Si tu hermana y su esposo siguen intentando concretar su sueño de ser empresarios, evidencian una persistencia en alcanzarlo, lo que demuestra su tenacidad.

En este sentido, las decisiones deben tomarlas según su situación actual y no con la que aspiran a tener. Es decir, cuando tengan una empresa que les reditúe lo que ellos necesitan para cubrir sus necesidades y puedan pagar una escuela cara ése será el momento en que deban meter a sus hijos a esas instituciones educativas, no antes.

Al estar en una escuela que satisface la fantasía de sus papás, tu sobrina podría a su vez creer que ya es una realidad lo que sus papás muchas veces le deben haber platicado y podría ser motivo de frustración cuando se presenten situaciones cotidianas, como las vacaciones de sus compañeros y las suyas, la ropa, las reuniones, las visitas a la playa, entre otros.

Dichos aspectos, si bien son triviales, en la pubertad y adolescencia pueden ser razón suficiente como para sentirse fuera de lugar o, por el contrario, creer que puede tener cosas que por el momento son inalcanzables, es decir, tu sobrina estaría viviendo situaciones que no corresponden a su realidad.

Si tienes alguna duda sobre el ser papá o mamá, envíala con seudónimo a serpadres [email protected] o pide una cita al 317-59-17.




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