Diálogo y límites recomiendan a padres de hijos adolescentes

GUADALAJARA, Jalisco (Notimex).- Entre los 15 y 17 años puede surgir con mayor impacto el llamado conflicto de autoridad en el adolescente, por lo que es recomendable que los padres formen un frente unido de autoridad frente a los hijos, con mucho diálogo y límites.

La titular de la Unidad de Investigación Epidemiológica y en Servicios de Salud del Adolescente (UIESSA) del IMSS en Jalisco, Bertha Lidia Nuño Gutiérrez, sugirió a los padres de familia preservar la calma y el diálogo sin dejar de establecer límites, pero se debe cuidar de no fracturar afectivamente la relación padre-hijo.

“Muchas veces la adolescencia y estos conflictos pueden traer consecuencias en la relación con los padres y permanecer; si los papás no tienen esta paciencia, la relación se puede romper y fracturar y este conflicto puede prevalecer más allá de la adolescencia, es decir en la edad adulta”, indicó la investigadora.

La especialista en Psicología del Seguro Social, señaló que hasta cierto punto es normal que el adolescente, como parte de su crecimiento e independización pueda desafiar algunas normas.

Sin embargo, expuso, si la situación trasciende a no respetar a sus padres e incluso incurrir en conductas de agresión hacia ellos o bien hacia otras figuras consideradas de autoridad como personas mayores o maestros, se debe buscar ayuda profesional para descartar un trastorno de la conducta denominado desafiante.

“Hay roces con las personas más cercanas, de alguna manera hay un crecimiento e independencia incipiente, podemos entender que son hasta cierto punto normales, sin embargo hay límites, y hay que saber definir esta situación transitoria de un trastorno desafiante”, manifestó.

 

Al tener el adolescente un conflicto para respetar la autoridad o límites establecidos por parte de sus padres y otras personas, puede manifestar conductas de rebeldía como no querer asistir a la escuela, tener bajo rendimiento escolar, tirar basura, rayar paredes, molestar a niños más pequeños o simplemente negarse a cumplir indicaciones.

 

 

La titular de la UIESSA mencionó que además de los cambios internos que experimenta el adolescente y que lo vuelven irritable, la mayoría de veces no respeta el límite debido a que los padres no lo han establecido claramente.

 

 

‘Que son muy inconsistentes o son de repente muy permisivos o muy estrictos o rígidos, estamos hablando de un ejercicio de autoridad con muchas deficiencias o se les permite hacer muchas cosas que no son propias’, advirtió Nuño Gutiérrez.

 

 

Otro aspecto es carecer de un llamado ‘frente unido’ lo cual se refiere a establecer acuerdos entre los padres para la educación de los hijos con el fin de que el padre no dicte una orden o defina un límite pero la madre diga lo contrario y viceversa, debido a que esto favorece conductas de manipulación por parte del adolescente, dijo.

 

 

Otro aspecto a considerar, mencionó Nuño Gutiérrez, es que los padres deben ser ejemplo de sus hijos en torno al respeto a otras figuras, tales como sus propios progenitores, vecinos, compañeros de trabajo, etcétera, derivado de que el joven aprende este tipo de conductas a través de modelos o patrones.

 

 

La experta del IMSS recomendó además a los padres incitar a sus hijos adolescentes a practicar alguna actividad extra escolar con el fin de canalizar de forma positiva la energía que suelen acumular.

 

 

Reiteró que la institución cuenta con programas establecidos como JuvenIMSS en donde los jóvenes aprenden hábitos positivos para el autocuidado de la salud y resuelven dudas sobre temas que les inquietan como la sexualidad, además de prevenir adicciones y otras conductas de riesgo.

 




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