Breves de arte y cultura

 

 

Francia

Nicolas Le Riche dice adiós

El bailarín estrella Nicolas Le Riche, uno de los más aclamados intérpretes en la historia de la Ópera Nacional de París, se despidió ayer de esa institución con una gala especial en el Palacio Garnier, que será difundida en directo por internet y en varias salas de cine.

Este artista de técnica y expresión artística perfecta, que entró a los 16 años en el Cuerpo de Ballet de la Ópera parisina, donde alcanzó su más alto nivel, el de Estrella, en 1993, resumió anoche 30 años de espectáculos, encuentros y recuerdos de actuaciones inolvidables.

La velada recorrió algunas interpretaciones míticas de Le Riche, de 42 años, considerado el más brillante intérprete de su generación, inclasificable por la enorme y variada paleta de su repertorio, del más clásico al contemporáneo, excelente en piezas neoclásicas como “Les Forains”, de Roland Petit.

Obra, esta última, que el todavía niño Le Riche bailó en los inicios de su formación en la Escuela de Danza de la Ópera de París, en 1982, y con cuya “Entrada de los feriantes” dio ayer la bienvenida a su público.

Seguieron el solo “Tamborcito” de “Le Bal des cadets” de David Lichine; otro de sus recuerdos escolares, y la “Danza Árabe” del segundo acto de “Raymonda”, obra del legendario Rudolf Nureyev, uno de sus primeros papeles ya en el seno de la compañía.

El programa de la velada única, para la que no hay entradas desde hace meses, cerró con el famoso “Boléro” de Maurice Ravel coreografiado por Maurice Béjart, a quien Le Riche ofreció una de sus mejores y mas sensuales interpretaciones.

Justo antes de dar a su noche ese apoteósico broche final, brilló en “Incitatus et Caligula”, fragmento de la que fue su primera gran coreografía para la Ópera de París, “Caligula”, estrenada en 2005.

“La participación excepcional” de Sylvie Guillem, Matthieu Chedid y Guillaume Gallienne, subrayó la Ópera, marcó igualmente esta despedida en la que actuaron las otras Estrellas de la compañía, sus Primeros Bailarines, el Cuerpo de Ballet y los alumnos de su Escuela de Danza.

El espectáculo pudo verse en directo en la página web de la Ópera Nacional de París, y en tres salas de cine UGC, mientras que el canal cultural franco-alemán Arte lo difundirá ulteriormente.

Para el premio Benois de la Danza en 1995, el más importante de la profesión, caballero de la Legión de Honor francesa y Oficial de la Orden de las Artes y las Letras francesas, su adiós en el Palais Garnier es también el seguimiento de una carrera coreográfica en la que debutó en 2003 con “RVB 21 (Rouge, Vert, Bleu, 21 minutes).

A esta pieza para 12 bailarines creada en el Centro Coreográfico Nacional Ballet de Lorraine, siguió “Caligula” y, en 2008, “Echo”, un espectáculo para el Anfiteatro Bastille de la Ópera de París, en el que danza, música, pintura y fotografía dominan la escena conjuntamente.

Tras su despedida de la Ópera Nacional, una de las más esperadas apariciones de Le Riche será el próximo 4 de noviembre, como bailarín, coreógrafo y director artístico de una gala en la que tiene “carta blanca”, dentro del “Festival Transcendanse”.

Un evento que abrirá en septiembre el Ballet Nacional de Noruega en el Teatro de los Campos dirigido por Jirí Kylián, y en el que en enero de 2015 actuará la Compañía Nacional de Danza (CND) de España, dirigida por José Martínez, compañero Estrella de Le Riche durante años.

 

 

España

Presenta “Un millón de gotas”

Con una experiencia a cuestas de 20 años dentro del cuerpo de policía de Cataluña, el escritor Víctor del Arbol presentó ayer su nueva novela “Un millón de gotas”, en la que incluye una trama de prostitución infantil.

En Guijón aseguró que aunque su experiencia policíaca no tiene nada que ver con lo que escribe, sí le permite tener un buen conocimiento de la naturaleza humana.

“La novela negra no la concibo como novela de crimen, detectivesca o policíaca, sino la de la contradicción humana”, dijo.

“Creo que tengo un buen conocimiento de la naturaleza humana, sé de lo que somos capaces, si hablo de miedo es porque lo he pasado, si hablo de desesperación es porque la he vivido, así como tenemos la lealtad, la amistad”, añadió.

Puntualizó que trabajar de policía “ha sido una anécdota, pero he hecho muchas cosas en la vida, y siempre me he sentido más en la escritura que cualquier otro trabajo que he hecho en la vida”.

Sobre si el éxito que ha logrado con sus novelas, muy leídas en Francia, le causa vértigo, explicó que todo el proceso ha pasado de forma muy natural.

“Cuando uno piensa en escribir, no en publicar, sino en la pasión por escribir, lo demás va llegando por sí solo. Soy un tipo optimista, pero también bastante realista, sé dónde estoy como escritor y lo que me falta”, recalcó.

En “Un millón de gotas”, Gonzalo es un buen hombre. Quiere a su familia, es un abogado laborioso, una persona sin nada que ocultar. Pero nadie puede ser tan transparente en un mundo donde la inocencia no existe.

Tras recibir la noticia del suicidio de su hermana Laura, con quien lo unía una profunda relación en la niñez que se truncó al hacerse mayores, hasta el punto de perder por completo el contacto, Gonzalo deberá volver a su pasado, al de su padre Elías, que siempre ha mantenido bien guardado.

Del Arbol, autor también de “El peso de los muertos”, “La tristeza del samurái” y “Respirar por la herida”, expresó que tiene la percepción que desde su primera novela publicada ha aprendido a conocer sus límites, sus defectos. “Estoy tratando de pulirlos”, destacó.

Subrayó que se siente muy cómodo en el dolor. “Aunque escribo novelas muy crudas, no violentas quizá, pero sí muy crudas, por primera vez en esta última he aprendido que para escribir sobre la contradicción humana, el dolor es importante, pero también el amor, el idealismo, el optimismo”, dijo.

Ahora, con “Un millón de gotas”, aseveró que esta novela es desoladora, desesperanzadora. “Pero tiene contrapeso, sentimientos positivos que somos capaces de generar”, acotó.

Reconoció que le falta ser más conciso, menos solemne, y que sus personajes tengan otras posibilidades como las del humor, pero señaló que todavía le queda mucho por escribir.

 

Lanzan convocatoria

La editorial Páginas de Espuma, especializada en relatos, y el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero han convocado la cuarta edición del Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero, de carácter bienal y dotado con 50,000 euros.

Este concurso literario se ha convertido en uno de los más importantes de los países de habla hispana en su categoría, por el alto porcentaje de participación de autores de los cinco continentes que ha tenido en cada una de sus ediciones.

Así, según informa Páginas de Espuma, la primera edición del certamen se convocó en 2008 y recibió 514 manuscritos firmados por escritores de una veintena de países.

En la segunda, convocada en 2010, concurrieron 660 manuscritos de escritores de 23 países. La tercera, celebrada el pasado año, superó todas las expectativas con 863 originales de autores de 25 países.

De clara vocación internacional, este premio refleja también la apuesta de los convocantes por la lengua española. El porcentaje de manuscritos procedentes de América Latina se sitúa en un 40 por ciento.

En los jurados de las diferentes ediciones han participado escritores como Mercedes Abad, Ignacio Martínez de Pisón, Luis Mateo Díez, José María Merino, Samanta Schweblin, Ana María Shua, Eloy Tizón, Enrique Vila-Matas o Jorge Volpi, entre otros.

El Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero ha galardonado en sus tres ediciones a los españoles Javier Sáez de Ibarra (“Mirar al Agua”, 2009), Marcos Giralt Torrente (“El final del amor”, 2011) y a la mexicana Guadalupe Nettel (“El matrimonio de los peces rojos”, 2013).

Los autores podrán presentar sus obras hasta el 31 de diciembre del presente año.

 

Inglaterra

Virginia Woolf al museo

La vida y el mundo literario de Virginia Woolf centran una exposición de la National Portrait Gallery de Londres, que muestra dibujos, fotos y material de archivo de una de las escritoras más destacadas del siglo XX.

La exhibición, que podrá ser vista desde hoy al 26 de octubre, explora el vínculo de la escritora británica con su familia y sus amigos, así como la influencia que las ideas políticas de su tiempo tuvieron en su literatura y su forma de pensar.

Repartida en apenas cuatro salas muy pequeñas, el museo presenta más de 140 objetos relacionados con la vida de Woolf (1882-1941), entre ellos algunos que hacen referencia al impacto que tuvo en su vida la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial.

Titulada “Virginia Woolf- Arte, Vida y Visión”, la galería ha colgado numerosas instantáneas en blanco y negro de su familia y personalidades que marcaron su infancia en el mundo victoriano en el que se crió, como Charles Darwin o el poeta Alfred Tennyson.

Tampoco faltan cartas y diarios personales que dan cuenta de sus experiencias familiares durante los largos veranos transcurridos en los condados de Cornualles o Devon, al suroeste de Inglaterra, acompañados siempre por su personal de servicio.

Procedente de una familia intelectual, Woolf fue educada en casa, como era costumbre entre las clases aristocráticas de su tiempo, y se sintió muy influida por su padre, el novelista, historiador y ensayista Leslie Stephen, del que hay varias fotografías.

Debido a su entorno intelectual, Woolf tuvo acceso desde muy joven a los escritores de la época.

A pesar de esa influencia victoriana, marcada por formas de actuar y de pensar estrictas, Woolf -de apellido Stephen de soltera- estaba determinada a que la mujer tuviera un lugar en la sociedad, según destaca la exposición.

Con su hermana Vanessa Bell, Woolf organizó reuniones semanales en su casa del centro de Londres que llevaron a la creación del llamado grupo de Bloomsbury, formado por escritores e intelectuales, como el artista Roger Fry y el escritor Lytton Stratchey.

La exhibición también destaca el “despertar” político de Virginia Woolf, algo que fue particularmente destacado durante la Guerra Civil española (1936-39), según la comisaria de esta muestra, la historiadora británica Frances Spalding.

Woolf sentía un rechazo por las guerras, como ha quedado plasmado en su ensayo “Las tres guineas” (1938), en el que la escritora se preguntaba- “¿Qué podemos hacer para impedir la guerra?”.

Al referirse al conflicto en España, Spalding dijo hoy a Efe que Woolf se interesó a raíz del rechazo de su sobrino, Julian Bell, por el avance del fascismo en tierras españolas.

Presionado por su familia, que temía por su vida, Bell decidió ir a España, no para luchar en la guerra como era su intención, sino para ayudar en el servicio de ambulancias español, pero murió al poco tiempo de llegar, según relató la comisaria.

“Antes de que se marchase, Virginia tuvo una acalorada discusión con él sobre si debía luchar o no, pues ella era muy contraria a la guerra. Pero Bell pensó que el auge del fascismo era algo perverso, por lo que la manera de responder era luchando”, contó Spalding.

En esta exposición, la National Portrait Gallery ha colgado uno de los dibujos de Pablo Picasso “Mujer llorando” (Weeping Woman), que el pintor creo especialmente para un evento celebrado en Londres y al que asistió la escritora británica.

Pero detrás de su riqueza literaria, se escondía una escritora “tremendamente vulnerable”, afirmó Spalding, debido a sus profundos problemas depresivos que la llevaron al suicidio en 1941.

Su legado literario es “inmenso” pues “cambia tu forma de pensar y la forma que ves el mundo”, dijo la comisaria.

 

 

México

Presentan “La rosa blanca”

Al presentar anteanoche el libro “La rosa blanca” de Efraín Huerta (1914-1982), el poeta y director de ediciones Papeles Privados, Mario del Valle, aseguró que rescatar los siete poemas que integran ese florilegio, “representa un gran acontecimiento para las letras nacionales”.

Durante una entrevista con Notimex, Del Valle aclaró que los textos que integran el título fueron manufacturados y publicados en diversos periódicos y revistas entre los años 30 y 40 de siglo pasado.

“Estaban desperdiciados y gracias a la paciente investigación de Raquel Huerta Nava, hija del autor, hoy están reunidos y a disposición del público”, añadió el entrevistado.

Mencionó que el poeta nacido en Silao, Guanajuato, en 1914 nunca publicó esos poemas en sus obras completas. “Raquel me pidió que publicara ‘La rosa blanca’, que es el segundo título de este autor en la casa Papeles Privados; el primero, ‘Dispersión total’, fue lanzado al mercado en 1986, pero desgraciadamente Efraín ya no lo pudo ver”.

Para el editor, representa un orgullo que “La rosa blanca” sea publicada este año, pues se celebra el centenario del natalicio del poeta que lo mismo amó que odió a la Ciudad de México.

“Es un tiraje corto de sólo 180 ejemplares, todo un festejo poético por los 100 años del gran vate que parece todavía estar con nosotros”, anotó.

Mario del Valle dijo que se trata de siete poemas de gran calidad a pesar de haber sido escritos en los años de juventud de Huerta.

“Son textos perfectamente maduros, fechados entre la tercera y cuarta década del siglo pasado; ya denotan una increíble solvencia poética por parte del autor”, apuntó.

Sostuvo que sin haber un hilo conductor entre un poema y otro, el tema común del libro es la naturaleza. “Los títulos de los poemas que integran la obra son ‘Helechos’, ‘Nardos y violetas’, ‘La rosa blanca’, ‘Tríptico (el clavel, la rosa y la dalia)’ y ‘Elegía de verdadera muerte’, dedicado a su amiga la poeta Rebeca Uribe, cuando ésta ya había muerto”, refirió.

En otra parte de la entrevista reconoció que el gran valor de este breve poemario es la puesta en el aparador actual de estupendas muestras de la obra de ese poeta emblemático, a fin de ponerlas al alcance de las generaciones presentes y futuras.

“Aquí se advierte a un Efraín Huerta maduro, irónico y a veces, duro y difícil, se escuchan las voces de Lorca, Neruda y Vallejo, pero en el fondo está la voz de Efraín Huerta, en un libro destinado para quienes pueden contactar con la editorial o directamente con la investigadora Raquel Huerta Nava”, expuso.

Asimismo, mencionó que este nuevo libro —hecho de manera artesanal, cocido a mano sobre papel de algodón— no se venderá en librerías por ser una edición limitada para coleccionistas y amantes de la poesía de ese autor guanajuatense.

Mario del Valle subrayó que Efraín Huerta, a 100 años de su natalicio, está más vivo que nunca. “El es inquieto, siempre tiene algo nuevo para los lectores de poesía, una de las artes originales del hombre”.

Tras la declaración anterior pasó al estrado de la Casa del Poeta Ramón López Velarde, para presentar esta nueva obra en el mismo recinto que alberga la biblioteca personal de Efraín Huerta.

 

“Asaltos escénicos urbanos”

Los escritores mexicanos Octavio Paz (1914-1998), Efraín Huerta (1914-1982) y José Revueltas (1914-1976) serán recordados este fin de semana a través de los “Asaltos escénicos urbanos”, que presentará la Compañía Teatro de Calle.

En un comunicado, la Secretaría de Cultura del Distrito Federal informó que los “Asaltos” se han organizado para conmemorar los 100 años del nacimiento de estos tres grandes escritores mexicanos.

El Parque de los Venados, de la delegación Benito Juárez, será la sede del primer espectáculo escénico titulado “Paz en su laberinto”, el cual se presentará el próximo sábado.

En esta propuesta, tres personajes harán un recorrido a través de “Piedra de Sol” y “El laberinto de la soledad”, para revisar algunos pasajes de la vida del poeta, detalló la Secretaría capitalina.

“El Gran Cocodrilo de paseo por la ciudad” es el nombre del segundo “Asalto”, que se presentará el domingo 13 de julio en el Parque Revolución de Azcapotzalco, cuyo elenco desmenuza la obra y vida de Efraín Huerta.

La dependencia local destacó que en este espectáculo se baila danzón, se habla de un México voraz, pero lleno de luz e ingenio y se construye un montaje con grandes dosis de sentido del humor para acercarse al fantástico universo de los poemínimos de Huerta.

Para el director de la Compañía Teatro de Calle, Eduardo Lizalde Farías, estos actos, en los que también se recordará al escritor José Revueltas, son un camino para que la ciudadanía rescate los espacios públicos pues “les permite ser reinventados a través de la escena”.

Estos espectáculos escénicos, diseñados para presentarse en cualquier espacio público de la Ciudad de México, toman como base las obras de estos autores para realizar una intervención súbita de alrededor de 20 minutos de duración.

La dirección escénica de esta propuesta corre a cargo de Luis Martín Solís y la dramaturgia de Alejandro Román. La composición musical es de Sergio Robledo (acordeonista) y Brisa Alonso se encarga de la realización de vestuario.

El elenco está integrado por la actriz Patricia Madrid y el actor Julio Escartín, así como las bailarinas Nancy López Luna y Sara Montero.

 

Natalicio de Carl Off

Carl Orff, quien hoy es recordado al cumplirse 119 años de su nacimiento, trascendió como un destacado compositor alemán, cuya obra “Carmina Burana”, se ha convertido en una pieza emblemática de la música universal.

Carl Orff, quien vio la primera luz el 10 de julio de 1895, en Múnich, Alemania, descendía de una antigua familia de funcionarios y académicos y sus padres eran músicos, por lo que desde temprana edad se le incitó un gusto por la música.

De acuerdo con la biografía del compositor disponible en el sitio de Internet “orff.de”, a los cinco años, el pequeño Carl aprendió a tocar el piano, luego el violoncelo y dos años más tarde intentó ser ejecutante de órgano.

Sus primeros estudios los curso en la escuela primaria Ludwigsgymnasium y luego en la Escuela de Wittelsbach Gymnasium en Munich, la cual abandonó en 1912 para ingresar a la Academia de Música de Munich, donde fue instruido por los compositores Anton Beer-Walbrunn (1864-1929) y Hermann Zilcher (1881- 1948).

En 1915, con apenas 20 años, el joven talento se desempeñó como director de orquesta del teatro Munchner Kammerspiele y, tres años después, en Mannheim y Darmstadt.

En esa época, Orff se interesó por la composición y creó la música de escena para “Leonce und Lena”, de Georg Buchner (1813-1837), señala el perfil del compositor alemán publicado en sitio electrónico “biografiasyvidas.com”.

Tiempo después, en 1919, el joven músico regresó a su ciudad natal, donde estudió composición con Heinrich Kaminski (1886-1946).

En ese periodo, además de estudiar, realizó algunos arreglos sobre algunas de las obras de Claudio Monteverdi (1567-1643) como “Orpheus” y “Klage der Ariadne”, estrenadas en 1925.

El reconocimiento y la fama llegaron para Orff en 1937, cuando dio a conocer su más célebre obra, “Carmina Burana”, la cual fue clamada por la crítica.

Tras el eminente éxito, el compositor intento repetir la hazaña con “Catulli Carmina” y “Trionfo di Afrodite”. No obstante, éstas no alcanzaron el reconocimiento esperado.

Como pedagogo escribió ‘Schulwerk’ (1930), obra en la que recoge sus enseñanzas en la escuela de gimnasia, de música y de danza que había fundado en 1924 junto con Dorothee Gunther (1896-1975).

Entre 1950 y 1960, Orff fue director de una clase superior de composición en la Musikhochschule de Munich y a partir de 1961 dirigió el Orff-Institut en Salzburgo.

La vida de este destacado compositor concluyó el 29 de marzo de 1982, a los 89 años, en su ciudad natal a causa de cáncer, enfermedad que lo aquejaba desde años atrás.

Fuente: EFE y Notimex




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