Breves de arte y cultura

Breves de arte y cultura

 

 

México

En pro del ambiente

La Comisión Nacional Forestal (Conafor) ofrece este verano la exposición en gran formato titulada “Moviendo a México”, en las instalaciones del Museo Trompo Mágico.

La gerente de Cultura Forestal de la Conafor, Balbina María Treviño Garza, destacó la importancia de que los niños se conviertan en actores conscientes y activos en el cuidado y la preservación del medio ambiente.

Precisó que se trata de un proyecto de fotografía para difundir la belleza natural del territorio nacional y crear conciencia sobre la problemática ecológica de México.

A su vez la directora del Trompo Mágico, Ana Estela García Cortez, manifestó que con este verano “sorprenderán a los visitantes con nuevas exposiciones, talleres y charlas, durante los próximos tres meses en el museo”.

Mencionó que tanto la exposición de “La Reja”, como las principales actividades culturales, cambian a la par que las estaciones del año.

Comentó que este fin de semana se realizó en el museo un ejercicio de reforestación en las áreas verdes, para concientizar sobre la importancia del cuidado de los árboles y de todos los elementos naturales que nos rodean.

Detalló que como parte de las nuevas actividades, se instaló el “Gabinete de maravillas”, donde los visitantes se asombran con diferentes colecciones y se sorprenden con la ciencia y el arte que hay detrás de ellas.

Subrayó que durante la temporada veraniega continuarán las actividades especiales a cargo del invitado de honor del museo durante 2014, Japón, que permitirán conocer características culturales de este país asiático.

Indicó que sobresale “El maestro de la ilusión”, una exposición de carteles cuyos autores hacen homenaje al japonés Shigeo Fukuda, uno de los principales representantes de la técnica de cartel.

“También se realizará el taller ‘Rincón de Japón’, en La Talacha, un espacio que contará con muñecas kokeshi, peces koi y abanicos, así como el tradicional juego fuku warai”, concluyó.

 

Ícono del sufrimiento

Las esculturas “Padres dolientes” de la arista alemana Käthe Kollwitz, quien hoy es recordada al cumplirse 147 años de su nacimiento, se han convertido en ícono del dolor y sufrimiento de la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

Es por ello que a 100 años del inicio de este conflicto bélico catastrófico, se han creado varias replicas de estas obras, que la artista plástica creó luego de que la guerra le arrebatara a uno de sus hijos, las cuales han iniciado una itinerancia por Europa.

De acuerdo con información difundida en el sitio de Internet “elmundo.es”, las replicas recientemente llegaron al cementerio de Vladslo en Bélgica, e iniciarán un viaje por escenarios de sangrientos de las batallas en Alemania, Polonia y Bielorrusia, hasta el cementerio de Rzhev, en Moscú.

Käthe Kollwitz vio la primera luz el 8 de julio 1867 en Königsberg, en Prusia Oriental; hija del pintor e ilustrador Karl Schmidt (1884-1976) desde temprana edad mostró habilidades para el arte, mismas que fueron estimuladas por su progenitor.

En 1881, la pequeña Käthe inició su formación artística bajo la tutela de Rudolf Mauer (1845-1905), apuntan los datos de la pintora publicados en el sitio de Internet “biografiasyvidas.com”.

Tiempo después, en 1885, se trasladó a Berlín, donde ingresó a Kunstlerinnenschule (Escuela de arte femenina) y conoció al pintor suizo Karl Stauffer-Bern (1857-1891), quien la animó a desarrollar un especial interés por la obra de Max Klinger (1857-1920), que se convirtió en su principal influencia.

De regreso a Königsberg en 1887, inició su producción pictórica y en los años siguientes, se matriculó en la Kunstlerinneschule de Munich, en la que recibió clases de Ludwig Herterich (1856-1932).

En 1891 se casó con el doctor Karl Köllwitz y se trasladaron a Berlín, donde se establecieron en uno de los barrios más pobres de la capital, lo que influyó en su obra.

Al año siguiente nació su hijo Hans y en 1896 Peter, de acuerdo con su cronología disponible en el sitio de la artista “kaethe-kollwitz.de”.

En el periodo siguiente, la pintora alemana se dedicó a la producción artística, cultivando especialmente el dibujo y el grabado; a esos años corresponde su famosa serie de aguafuertes, “La revuelta de los tejedores”.

Entre 1898 y 1903, Kollwitz ingresó a la Kunstlerinnenschule de Berlín, donde impartió clases de arte y creó su serie “Guerra de los campesinos”.

Los siguientes años para la artista representaron aprendizaje, pues se dedicó a realizar varios viajes, que influenciaron su obra, tales como su visita a París, Francia, de 1904 a 1907, en la que se relacionó con Auguste Rodin (1840-1917) y con Theophile Steinlen (1859-1923).

Tras el estallido de la Primera Mundial y la muerte en combate de su hijo Peter, creo los “Padres dolientes”, esculturas que mando a colocar en la tumba de su hijo.

Pese a su constante y pública oposición a la guerra, Kollwitz fue nombrada, en 1919, miembro de la Academia Prusiana de las Artes y se convirtió en la primera mujer en ocupar una plaza en esa institución, en la cual permaneció hasta su forzada dimisión en 1933.

Posteriormente, trabajó en un grabado en madera en conmemoración dedicado a Karl Liebknecht (1871-1919), un socialista revolucionario, asesinado en 1919, y en la serie “Guerra y proletariado”.

Con la ascensión al poder de los nazis, fue víctima de la hostilidad que caracterizó al régimen nacionalsocialista frente a los artistas de vanguardia, el cual entre 1937 y 1944 destruyó su estudio con la práctica totalidad de su obra durante los bombardeos aliados.

Previo a su muerte, ocurrida el 22 de abril de 1945, Käthe Kollwitz creó su última serie, “Muerte”, la cual a través de ocho litografías parece preludiar su deceso y el de su marido.

 

 

España

Clara Usón, galardonada

La escritora barcelonesa Clara Usón fue galardonada ayer con la octava edición del Premio de la Cultura Mediterránea, dotado con 7,000 euros y que otorga la italiana Fundación Carical, por su novela “La hija del Este”, según informa la editorial Seix Barral.

Premiada en la categoría de narrativa, el jurado escogió esta obra por su “intenso relato de ficción e investigación histórica” en torno al suicido de Ana Mladic, la hija del general serbio Ratko Mladic, en marzo de 1994.

Híbrido entre realidad y ficción, en su última novela, publicada en 2012, Usón combina distintas voces narrativas y reflexiona sobre el nacionalismo extremo y la manipulación política.

En declaraciones a Efe, la novelista, que no esperaba el premio, ha mostrado su alegría por la distinción, especialmente, porque la obra en Italia ha sido muy bien recibida, con seis ediciones, y porque formará parte de un grupo en el que se encuentran autores como Amos Oz, Amin Maalouf y Fernando Savater.

Respecto al retrato que plasma de Ana Mladic indica que, “ante las lagunas que hay sobre ella, no quedaba más que hacer una novela” y rememora que lo que hizo célebre a la joven “fue su temprana muerte por suicidio a los 23 años, después de descubrir algo de su padre, a quien quería con locura, que provocó una ruptura entre ambos”.

Con Ana, remarca, anduvo “con mucho cuidado, porque era alguien que había vivido y que acabó mal muy pronto” y dice haber procurado ser “pudorosa, pero sin ocultar hechos de su vida, como que fue muy nacionalista y que había ayudado a su padre a disparar obuses”.

Asimismo, señala que, rehuyendo de maniqueísmos, muestra “cómo en determinadas circunstancias podemos ser capaces de llevar a cabo hechos atroces, de ser asesinos despiadados”.

Sentada ante el ordenador con una nueva novela entre manos, Clara Usón sólo avanza que volverá a tener relación con los conflictos familiares, un tema nada ajeno en su narrativa.

“La hija del Este”, publicada en italiano, holandés, portugués y francés, ya obtuvo el Premio de la Crítica en España en 2013.

La entrega de este nuevo premio tendrá lugar el próximo día 26 de septiembre, durante una ceremonia en el Teatro Rendano de Cosenza.

 

 

Francia

Un imán de fotógrafos

Los Encuentros de Arles, festival de fotografía pionero en el mundo, que el año pasado convocó en esa ciudad del sureste francés a 96,000 visitantes, inauguró ayer su 45 edición, construida con 50 exposiciones y eventos firmados por algunos de los más grandes fotógrafos del mundo.

Entre ellos los españoles Joan Foncuberta, quien revelará el legado artístico de la colección Trepat, y Chema Madoz, con una retrospectiva de su poesía visual y simbólica; el brasileño afincado en Nueva York Vik Muniz, y el británico David Bailey, quien a sus 72 años expondrá por primera vez en Francia desde hace tres décadas.

Otras figuras internacionales de la imagen que expondrán en Arles hasta el próximo 21 de septiembre serán Raymond Depardon, padrino de una exposición conmemorativa del centenario de la I Guerra Mundial, y el fundador de “Les Rencontres”, Lucien Clergue, de 80 años, a quien se le rinde un homenaje especial.

Marcarán igualmente la edición Christian Lacroix, con un proyecto inédito sobre la “arlésienne”, la mujer que tanto inspiró su moda, y Artur Walther, uno de los grandes coleccionistas que reservó sus últimos hallazgos para el festival; al igual que el fotógrafo Martin Parr, quien lleva sus libros de fotografía chinos.

El argentino Miguel Mitlag, el colombiano Víctor Robledo y el dúo formado por los franceses (Élise) Mazaccio y (Robert) Drowilal, son algunos de los descubrimientos de Arles 2014.

Forman parte, todos ellos, de una edición especial, la última que dirige François Hébel, responsable del renacimiento de estos Encuentros desde 2002, tras una edición en 2001 que no logró alcanzar los 9,000 visitantes.

En una entrevista con Efe en vísperas de la inauguración, meses después de haber anunciado que dejaba el cargo al no encontrar los apoyos locales y estatales que estimaba necesarios, Hébel subrayó haber querido reunir para su despedida a grandes nombres ya conocidos en Arles, y a otros que siempre quiso exhibir allí.

Invitó para ello a realizar una nueva propuesta a comisarios de exposiciones, artistas y coleccionistas “que hicieron las grandes horas de los años recientes en Arles”, y a figuras como Bailey y Muniz, a quienes por diferentes razones no había podido mostrar aún.

No buscó más tema para su último festival, que dirigió también en 1986 y 1987, aunque de acuerdo con su presidente, Jean-Noël Jeanneney, Hébel concede que la edición 2014 se emplace bajo “el signo de la amistad y la fidelidad”.

A diferencia de otros años, tampoco tiene hilo temático una de las secciones claves del certamen, la del Premio Descubrimiento, donde especialistas de diferentes países muestran sus mejores fotógrafos, como Alexis Fabry, quien trajo a los latinoamericanos Robledo y Mitlag.

Muy solidario e interesado por la situación de los trabajadores eventuales del espectáculo, los “intermitentes”, cuya protesta contra el sistema de indemnización de paro, que entró en vigor el 1 de julio, retrasó este viernes la jornada inaugural del Festival de Aviñón, Hébel asegura que son, “quizás, el futuro de Francia”.

Al frente de un festival muy escenografiado, en el que trabajan muchos de ellos, el director recuerda que “la industria cultural aporta millones de millones de euros a Francia”.

Cita entre otros ejemplos que la mitad de los 6,6 millones de euros de presupuesto de que dispone el festival se invierte en Arles, ciudad donde reabsorbe cada año un 5 % del paro, “sin hablar de hoteles, restaurantes, viajes…”, ni de lo que gastan en ella los grandes coleccionistas, artistas y mecenas que la visitan.

Los “intermitentes”, destaca, no son marginales, sino que “están en el centro de la sociedad”, y son “una ventaja formidable para Francia”.

Es quizás “el único oficio que no se puede deslocalizar”, subraya.

 

 

Bolivia

 

Uruguay, el invitado

Uruguay será el país invitado en la XIX Feria Internacional del Libro (FIL) de la ciudad boliviana de La Paz, que se celebrará en julio próximo y a la que también asistirán escritores de Argentina, Chile y Cuba.

Entre los autores uruguayos que acudirán a la feria paceña están Abel Alves, quien destaca por su trabajo en la creación de historietas, y los poetas Mercedes Estramil y Horacio Carvallo.

También se presentarán los novelistas Fernanda Trías y Ramiro Sanchiz, y el escritor de literatura infantil Sebastián Perozo.

Según indicó al diario La Razón el embajador uruguayo en Bolivia, Carlos Flanagan, Uriguay quiere “mostrar lo que se está produciendo” en ese país, en una diversa gama de géneros literarios.

Además, la Cámara Departamental del Libro de La Paz anunció la asistencia de los autores cubanos Alpidio Alonso Grau, Oscar Zanetti y Anna Lidia Vega, el chileno Luis Seguel y el argentino Nicolás Goszi.

Al menos 130 expositores confirmaron su participación en la XIX edición de la FIL de La Paz, que incluirá en su programación conferencias de escritores bolivianos.

Fuente: EFE y Notimex




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