Vive en la luna de la música

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Shari Mason está tocando un violín hasta en el cine

La violinista mexicana Shari Mason en los jardines del hotel boutique Casa Azul. La concertino es la solista invitada de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) este fin de semanaLa violinista mexicana Shari Mason en los jardines del hotel boutique Casa Azul de esta ciudad. La concertino es la solista invitada de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) este fin de semanaLa violinista mexicana Shari Mason en los jardines del hotel boutique Casa Azul. La concertino es la solista invitada de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) este fin de semana

Shari Mason es todo el tiempo un violín. “Hasta en el cine estoy haciendo digitación, mi mamá me toma la mano y me dice: ‘¡Deja de estudiar!’”.

Para la violinista, que lo que amas sea tu trabajo y al mismo tiempo tu hobbie y también lo que haces en tu tiempo libre es un problema.

“Si en una conversación hay música clásica no escucho lo que dicen los demás”, confiesa en entrevista en el Hotel Casa Azul.

Cuando un amigo la sorprendió con un facsímil de la partitura original del único Concierto para violín de Beethoven (el Op 61, que tocará este fin de semana con la Orquesta Sinfónica de Yucatán) se pasó meses analizándolo. “¿Por qué Beethoven hizo correcciones en ciertos compases, por qué tachó otros? A veces hay indicaciones que no son una dinámica, son un color o una textura”.

Pero nadie sabe qué es lo correcto al interpretar a alguien como Beethoven. “Algunos lo tocan más romántico, otros más clásico, otros con más vibrato o con menos vibrato, nadie puede saber qué quería exactamente Beethoven, lo único que puedes hacer para construir tu propia versión es tocar lo más apegado a la partitura, no otras versiones”.

¿Qué te transmite el Concierto de Beethoven?

Mucha tranquilidad, cuando lo escucho me voy a otra dimensión, floto en otra realidad. La forma como presenta un solo tema en tantas dinámicas y formas tan distintas, con un carácter tan diferente durante todo el concierto… lo único que te puede suceder es que te vayas a un mundo paralelo.

¿Sigues prefiriendo una interpretación con errores pero arriesgada?

Sí, exactamente lo mismo. He tenido la oportunidad en estos últimos cuatro años de trabajar con violinistas increíbles, los mejores del mundo como Gil Shaham, Itzhak Perlman o Philippe Quint, gente que admiro, y al verlos trabajar lo que menos ves son esos errores, pasan desapercibidos porque lo que expresan es tan poderoso que ¿quién se va a fijar si se les fue una nota o si desafinaron?

A todos estos grandes violinistas Shari Mason ha tenido la oportunidad de conocerlos como invitados de la Orquesta Sinfónica Nacional (de la que es segundo concertino) y Sinfónica del Palacio de Minería (de la que es concertino), dos de las mejores orquestas de nuestro país.

¿Estás más enfocada a tu carrera como solista o como concertino? Tomando en cuenta que hay muy pocas mujeres concertino en orquestas.

Prepararme y ser mejor concertino, porque tengo el privilegio de serlo en dos de las orquestas más importantes de mi país, hay que seguir creciendo, no me puedo quedar atrás. Por eso en enero me fui a Brasil, a un festival, a trabajar solos de Strauss con León Spierer (concertino de la Filarmónica de Berlín), quien grabó estos solos con Karajan. También trabajé con otro concertino de la Filarmónica de Berlín, Simon Bernardini.

Shari busca audicionar ante algunos de los concertinos de Berlín, los únicos que pueden asesorarla. “No es nada seguro, sé que llevará tiempo”.

¿La OSN y la Sinfónica de Minería te apoyan para tus planes?

Sí, la de Minería es una orquesta prácticamente de festivales, y en la OSN somos dos concertinos, la temporada se divide, es una gran ventaja, así puedo hacer música de cámara, tomar asesorías o actuar como solista.

Shari es una rubia alta y espigada que siempre luce zapatos altísimos, incluso en el escenario.

¿Cómo le haces para tocar tanto tiempo de pie con tacones de aguja?

(Ríe y responde:) “Me encantan los tacones, los zapatos son mi debilidad, tengo muchos, nunca me preocupo por mi calzado pero para este concierto en particular sí, porque necesito estabilidad para tocar Beethoven. Creo que toqué Prokofiev con la Sinfónica Nacional con unos tacones más altos que los que usé hace cuatro años en Mérida para Brahms, pero tengo exceso de arco en el pie, hasta cierto punto los tacones me ayudan a relajarme, a echar los hombros hacia atrás y a que no me duelan las piernas.- Patricia Garma

En sus propias palabras

Shari Mason

“La técnica tiene que estar al servicio del arte, no al revés”.

“Si algo he notado es que mientras más grande es el artista, más sencilla es la persona; Gil Shaham es adorable, siempre está sonriente. Para mí, cómo es el artista es tan importante como su digitación o sus decisiones interpretativas”.

“Prefiero un público sensible a un público conocedor, que le puedas transmitir algo, que esté abierto a los sentimientos y emociones, porque una obra puede tener toda una gama”.

“Ser solista es hasta cierto punto una carrera solitaria, yo amo tocar en orquesta y el repertorio sinfónico y de cámara”.

“Es difícil tener los pies en la tierra en una obra como el Concierto para violín, me pasa muchísimo con Beethoven”.




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