Van Gogh vuelve a casa en Brabante

Fotografía facilitada por el Museo Noordbrabant, en la provincia holandesa de Brabante, que acogerá al pintor Vincent Van Gogh (1853-1890). En la imagen, la obra “Campesina cavando (1885).- (EFE)

HOLANDA (EFE).- El Museo Noordbrabant, en la provincia holandesa de Brabante, al sur del país, acoge a partir de mañana once cuadros de uno de sus hijos pródigos, el pintor Vincent Van Gogh (1853-1890), que nunca hasta ahora ha estado tan bien representado en una pinacoteca de la región que le vio nacer.

“Van Gogh desarrolló en Brabante el lenguaje visual que mantuvo durante toda su vida. El uso del color es posterior, pero los temas y las composiciones se mantienen”, explicó a Efe la jefa de colecciones, Fiona Zachariassen.

Junto con el único cuadro de Van Gogh propiedad de la pinacoteca, “Campesina cavando” (1885), se exponen pinturas como “Cesta con patatas” (1885) o “Casa Consistorial en Nuenen” (1885), cedidas en préstamo de larga duración a otros museos y colecciones privadas.

El magnate mexicano Carlos Slim ha cedido por seis meses los lienzos “Pastor” y “Granja con campesino”, ambos pintados por el artista holandés en la localidad de Nuenen, que provienen del museo Soumaya, de la ciudad de México.

Las once obras comparten el oscurantismo de la primera época de Van Gogh, que en Brabante se sintió fascinado por la actividad rural que dominaba la región en el siglo XIX.

“Estoy tan absorbido por la vida campesina, la cual admiro a todas las horas del día, que no puedo pensar en casi nada más”, escribió el artista a su hermano Theo en 1885.

La galería del famoso pintor se enmarca en una exposición permanente dedicada a la historia de la provincia, la cual se ubica en una nueva planta de 850 metros cuadrados creada tras una prolongada renovación que costó 350 millones de euros (476 millones de dólares), según dijo a EFE el director de la pinacoteca, Charles de Mooij.

La muestra incluye un pabellón en forma de semicírculo reservado a otro de los hijos predilectos de Brabante, Jerónimo Bosch, “El Bosco” (1450-1516), pero, a falta de auténticos “boscos” en posesión de la pinacoteca, de sus paredes cuelgan solamente obras de autores de su entorno que imitaron la fantasía del maestro.

Esta cuenta pendiente con su pintor más internacional del medievo la saldará el museos saldará en 2016 con una exposición para celebrar el 500 aniversario de la muerte de “El Bosco”, la cual se ubicará en una sala de 1200 metros cuadrados situada en la planta baja.

Para la exposición se mantienen conversaciones con los museos que acogen sus obras, dispersas por ciudades como Nueva York, Berlín, Venecia, Brujas, Lisboa, Bruselas, Gante y Madrid, y a los que, en contrapartida por la cesión temporal, se les ofrecen restauraciones, u otro tipo de estudios pictóricos de los cuadros, de acuerdo con De Mooij.

Entre los “aproximadamente 60 cuadros” que esperan recopilar, no se encuentra el famoso “Jardín de las Delicias”, expuesto en El Prado, una obra que por su extremado valor siempre permanece en el museo madrileño.




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