Un mundo insospechado

Destaca Alfredo Castañeda por su gran imaginación

"El que tenga oídos para oír que vuele", óleo sobre tela de 1992 de Alfredo Castañeda. Del artista se presenta en la sala 1 del Macay una colección de 19 trabajos, titulada "Dimensiones insospechadas"

El Macay en la cultura

Surrealista, simbólico, enigmático, el trabajo de Alfredo Castañeda parece convocar a figuras de la imaginación del espectador, quien con su mirada reconstruye estas imágenes fantásticas.

En ellas se repite numerosas veces el mismo rostro del artista: todos son él y él -atormentado, aislado, gozoso, silente- es el recurrente de ese todo. Es una invitación a su mundo interior hecho público, pero no redimido del misterio.

En la sala 1 del Macay, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) presenta una colección de 19 trabajos del pintor mexicano Castañeda (1938-2010) que lleva el título “Dimensiones insospechadas” y que desde la puerta de entrada remite a la imaginación del espectador a todo lo no imaginado, todo lo situado más allá de cualquier suspicacia posible. lo “insospechado”. Estructuralmente, la obra de Castañeda sigue pautas clásicas y emplea técnicas tradicionales, como el óleo sobre lienzo y la litografía sobre papel.

Su trabajo, según la autora de la hoja de sala, Julieta Susana Ruiz Montes, se ha situado como seguidor del movimiento surrealista; sin embargo, subraya, su obra va más allá de las clasificaciones, ya que acerca al espectador al mundo del autor y a su experiencia vital, además de mostrar a los personajes que pueblan su universo y entre los que destaca él mismo, muchas veces autorretratado, en un proceso estético de perenne introspección.

Frente a los cuadros de Castañeda seguramente el espectador se llenará de preguntas: ¿Por qué se cubre el cuerpo de fotos y postales? ¿Por qué se exhibe atormentado y desnudo, como un contorsionista imposible? ¿Por qué rasga y duplica su rostro en ese medallón de nostálgica y ficticia vejez? ¿Por qué anuncia ese parto alucinante en el cual él mismo se expulsa al mundo? Desde reminiscencias del pasado hasta alusiones a la fantasía, a las leyendas, a carteles que hoy llamarían “vintage”, a lo rasgado y descolorido pero aún sobreviviente, las imágenes inesperadas (insospechadas, repetimos una vez más) se suceden en los lienzos de este maestro cuyo trabajo parece contener un soterrado mensaje de búsqueda infinita a través de una dialéctica continua de introspección y revelación. como abstraerse y luego mostrarse, y luego volver de nuevo al interior.

Alfredo Castañeda (ciudad de México 1938-España 2010) comenzó sus estudios de pintura a los 12 años con su tío materno J. Ignacio Iturbide, de 1950 a 1954. Asimismo, estudió Arquitectura de 1956 a 1962 en la Universidad Nacional Autónoma de México -se tituló de arquitecto en 1964-, lapso en el que también viajó por España, Francia y Portugal. Durante una década combinó el trabajo arquitectónico con la pintura, pero a partir de 1971 se dedicó de tiempo completo a la pintura hasta su muerte.

En 1990 celebró dos décadas en la plástica con la presentación de la exposición y su monografía “Que 20 años no es nada”. En 1983 hizo una primera muestra individual en Estados Unidos, en la galería Mary-Anne Martin/Fine Art, que desde entonces lo representó en ese país. Expuso en México, Estados Unidos y España. Su obra permanecerá en exposición hasta abril.- María Teresa Mézquita Méndez




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