Steve Reich, Premio BBVA Fronteras del Conocimiento de música contemporánea

 

MADRID (EFE).- La Fundación BBVA ha otorgado su Premio Fronteras del Conocimiento en la categoría de música contemporánea, dotado con 545.000 dólares, al creador del minimalismo, Steve Reich (Nueva York, 1936), por “renovar” y conectar la música culta con la popular y la europea con la africana y asiática.

Según informa hoy en una nota la fundación, Reich, autor de las piezas básicas del minimalismo como “Piano Phase”, “Pendulum Music” y “Drumming”, ha “reinventado” tanto el concepto de concierto como el de teatro musical, “desdibujando las fronteras entre géneros”.

La obra de Reich ha incorporado cuestiones como el conflicto israelí-palestino, los atentados del 11S o la relación entre religión y ciencia, llegando “a públicos muy amplios y variados” con una mezcla de instrumentos electroacústicos, que da mucha relevancia al ritmo y a la percusión.

El jurado del premio, sexta edición en esta categoría, ha apreciado en la obra de Reich “una nueva concepción de la música, apoyada en la utilización de elementos realistas, vinculados a la vida cotidiana”.

Reich, señala el fallo, “ha creado un diálogo entre cultura popular y culta, entre modernidad occidental y tradiciones extraeuropeas, logrando una feliz combinación de complejidad y transparencia”.

Su obra y sus ideas han jugado un papel fundamental en la transformación y evolución de las técnicas y lenguaje musical del siglo XX y comienzos del XXI, a través de procesos en los que la repetición de motivos, en ocasiones de origen popular o de jazz, generan “texturas micro rítmicas de gran originalidad y belleza”.

El uso controlado del “feedback”, junto al “phasing” y a los procesos matemáticos naturales, son la clave de su estética, que ha tenido una fuerte influencia tanto en su propia generación como en generaciones posteriores de compositores.

“Lo que me interesa es la perceptibilidad del proceso puesto en marcha- una música donde proceso y sonido se unan. Ejecutar y escuchar un proceso musical gradual es como tirar de un columpio, soltarlo y observar su retorno gradual a la inmovilidad; como girar un reloj de arena y observar cómo la arena desciende lentamente al otro lado”, decía en su “manifiesto” sobre el minimalismo, de 1967.

El premiado estudió Filosofía y más tarde comenzó la carrera de composición en la Juilliard School, donde conoció a Philipp Glass. Prosiguió su formación musical en el Mills College con Darius Milhaud y Luciano Berio, una etapa en la ya se desmarca de la línea trazada desde Europa a partir de la Segunda Escuela de Viena y se suma a la andadura propia de la música contemporánea americana.

“Me hice compositor, porque me encantaban Stravinsky, Bach, el altomedieval Pérotin, el músico de jazz John Coltrane, Mile Davis y el ‘bebop’, que no tenían nada que ver con la música serial y dodecafónica que me enseñaron, así que empecé a seguir la música que amaba”, explicaba Reich.

En 1966 fundó su propio ensamble, el Steve Reich and Musicians, con el que logra el éxito mundial. Dos años compone “Pendulum Music”, la obra emblemática del minimalismo, una pieza entre la escultura sonora y la performance.

En 1969, Reich y Glass trabajan con Moondog y le proclaman padre y fundador del minimalismo, y al siguiente comienza sus trabajos con las percusiones africanas.

Colaboró estrechamente con la bailarina y coreógrafa Laura Dean y estudió la técnica de los “gamelanes” balineses, un periodo en el que crea “Six Pianos” (1973) y “Music for Eighteen Musicians” (1976).

En 1974 conoce a la que será su esposa, Beryl Korot, con la que redescubrirá el judaísmo y aprenderá hebreo y elaborará formas tradicionales de declamación melódica o cantilación de los textos sagrados hebraicos- “Tehillim” o “Desert Music” son muestra de ello.

Su música se va alejando progresivamente del minimalismo y ya “City Life”, de 1995, para instrumentos y “samplers”, marca una evolución en la utilización de la tecnología- dos teclados tocan en directo fragmentos de palabras y ruidos urbanos muestreados.

Con “The Cave”, una obra concebida en torno a la figura de Abraham, se lanza a la creación multimedia, de la que es buen ejemplo también su ópera-vídeo “Three Tales”.

Desde comienzos de 2000, Reich ha enfocado su trabajo a la escritura de obras instrumentales como “You Are”, “Variations for Vibes”, “Piano and Strings” y “Daniel Variations”.

Para conmemorar los ataques terroristas del 11S compuso “WTC 9/11” y el año pasado estrenó “Radio Rewrite”, inspirada en la música de Radiohead.

Reich acaba de terminar un cuarteto para dos vibráfonos y dos pianos y está trabajando en una nueva obra para el Royal Ballet de Londres y el Signal Ensemble de Chicago (Estados Unidos), que tiene previsto estrenar en 2016.




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